miércoles, 18 de septiembre de 2013

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sábado, 16 de enero de 2010

Paz de conciencia y paz mental

En estos tiempos de creciente incertidumbre, hay tanto dolor, angustia y sufrimiento en todo el mundo que podría evitarse si se comprendiera y aplicara la verdad. Para muchos, la tranquilidad y la felicidad se obtienen al comprender la relación que existe entre la paz de conciencia y la paz mental, y al vivir los principios sobre los cuales se fundan ambas bendiciones.

Dios desea que cada uno de Sus hijos disfrute de la bendición trascendental de la paz de conciencia1. Una conciencia tranquila invita a estar libre de angustia, de dolor, de culpabilidad, de vergüenza y de la condenación propia; y otorga un cimiento para la felicidad. Es una condición de inmensa valía, pero aún así, pocos sobre la tierra la disfrutan. ¿Por qué? Porque la mayoría de las veces los principios sobre los cuales se basa la paz de conciencia o no se comprenden, o no se siguen en forma apropiada. Mi vida ha sido tan abundantemente dotada de paz de conciencia que desearía brindarte algunas ideas de cómo obtenerla.

La paz de conciencia es el ingrediente vital para que tengas paz mental. Sin paz de conciencia no puedes tener la verdadera paz mental. La paz de conciencia se relaciona con tu ser interior y es controlada por lo que haces. La paz de conciencia sólo se recibe de Dios mediante una vida recta y obediente; de otro modo, no podría existir. Por otro lado, la paz mental muchas veces se ve afectada por fuerzas externas como la preocupación por un hijo rebelde, los problemas económicos, las ofensas, ya sean reales o imaginarias, las condiciones en deterioro del mundo o el tener mucho que hacer pero tiempo insuficiente para hacerlo. La intranquilidad mental es temporal y transitoria. La paz mental se restaura al resolverse los problemas externos que la perturban. No sucede lo mismo con una conciencia atribulada, porque ella es un recordatorio constante y siempre presente de la necesidad de enmendar errores pasados, de aclarar una ofensa o de arrepentirse de una transgresión. Es verdad, se puede acallar una conciencia inquieta en forma temporaria al estimular físicamente la mente y el cuerpo cediendo a la tentación del alcohol, de las drogas, de la pornografía y de cosas peores. Todo ello al precio de una necesidad cada vez mayor y de un esfuerzo inútil de calmar la conciencia afligida, y corriendo el riesgo de caer en adicciones implacables. Existe una forma mejor de restaurar la paz de conciencia.

La facultad de tener una conciencia inquieta es un don de Dios que te ayuda a triunfar en esta vida terrenal. Es principalmente el resultado de la influencia de la Luz de Cristo en tu mente y en tu corazón. La Luz de Cristo es el poder o influencia divinos que proceden de Dios por medio de Jesucristo y es lo que da vida y luz a todas las cosas2. Induce a todos los seres racionales de la tierra a discernir la verdad del error, lo correcto de lo incorrecto. Activa la conciencia3. Su influencia se debilita a causa de la transgresión y la adicción, y se restablece mediante un arrepentimiento adecuado. La Luz de Cristo no es una persona sino un poder y una influencia que provienen de Dios, y, cuando se sigue, guía a la persona y la prepara para recibir la guía y la inspiración del Espíritu Santo4.

Es bueno recordar que aun con paz de conciencia, tú puedes tener períodos temporales en que la paz mental se vea interrumpida por preocupaciones externas. La comprensión que tengas de las razones causantes podría aliviar gran parte de la presión que éstas generan. A medida que tu vida personal se ajuste a las enseñanzas del Señor, te será posible buscar Su ayuda para resolver los problemas. De ese modo, tu fe en el Señor y en Sus enseñanzas te brindará paz mental. Tus esfuerzos serán escalones ascendentes hacia un mayor progreso personal, conforme encuentres las soluciones que el Espíritu te indique. Además, a medida que resuelvas esas pruebas, los demás recibirán muchas veces bendiciones a causa de ellas, si es que sus necesidades fueron la causa de los sentimientos que inquietaron tu mente.

En resumen, puedes recobrar la paz de conciencia al arrepentirte de las transgresiones personales que te hayan ocasionado conmoción interior. Entonces, la paz mental se asegurará resolviendo las presiones externas que te hayan causado la ansiedad, la preocupación y la angustia temporales. Sin embargo, por más que trates, no lograrás la felicidad perdurable sino hasta que, por medio del arrepentimiento, satisfagas personalmente la ley que hayas quebrantado a fin de devolver la paz a una conciencia atribulada.

Ya sea que tú seas alguien que reconozca la necesidad de arrepentirse y te sea difícil hacerlo o que seas alguien que se pregunte si se ha arrepentido lo suficiente para ser totalmente perdonado, podría ayudarte el repasar algunos de los principios fundamentales sobre los cuales se basa la paz de conciencia.

La ley que se quebranta por medio de la transgresión o del pecado ocasiona angustia en la mente y en el corazón por motivo de una conciencia ofendida. Al saber que todos Sus hijos espirituales, salvo Su Unigénito Jesucristo, violarían con o sin intención Sus leyes, nuestro Padre Eterno proporcionó un medio para corregir las consecuencias de tales hechos. Ya sea que la infracción sea grande o pequeña, la solución es la misma: Un arrepentimiento completo mediante la fe en Jesucristo y en Su expiación, y la obediencia a Sus mandamientos.

Cuando sea necesario, el arrepentimiento total requerirá que tú hagas algo. Si tú no te has familiarizado con los pasos establecidos del arrepentimiento, tales como la confesión y el abandono del pecado, la restitución, la obediencia y el buscar perdón, habla con tu obispo o estudia algo al respecto, tal como la obra maestra del presidente Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón. Además de cumplir con esos requisitos, el volver a tener la paz de conciencia se acelerará si pones atención en otro paso que a veces no se tiene en cuenta. El Salvador ha dejado en claro que, para recibir el perdón, debes perdonar a los demás las ofensas que de ellos hayas recibido.

“Yo, el Señor, perdonaré a quien sea mi voluntad perdonar, mas a vosotros os es requerido perdonar a todos los hombres.

“Y debéis decir en vuestros corazones: Juzgue Dios entre tú y yo, y te premie de acuerdo con tus hechos”5.

“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.

“Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”6.

Si siendo una víctima inocente se te ha hecho un gran daño, no guardes sentimientos de odio y de enojo por algo evidentemente injusto. Perdona al infractor aun cuando tú seas inocente. El hacerlo tal vez requiera un gran esfuerzo de tu parte. Algo así es muy difícil, pero es el camino seguro hacia la paz y la sanidad. Si fuera necesario castigar la transgresión grave que alguien haya cometido contra ti, deja que se encarguen de eso la Iglesia y las autoridades civiles. No te abrumes con pensamientos de venganza: el molino de justicia del Señor muele despacio pero extremadamente bien. En el plan del Señor, nadie escapa a las consecuencias de una violación sin resolver de Sus leyes. En Su tiempo y a Su manera, se exigirá el pago total por los hechos malos del impenitente.

Testifico que, de todos los pasos necesarios para el arrepentimiento, el de importancia más fundamental es que tengas la convicción de que el arrepentimiento se obtiene por medio de Jesucristo. Es crucial que sepas que sólo en Sus términos serás perdonado y que se te ayudará a medida que ejerzas fe en Cristo7. Eso significa que debes confiar en Él y en Sus enseñanzas. Satanás quiere hacerte creer que las transgresiones graves no se pueden vencer completamente. El Salvador dio Su vida para que, por medio del arrepentimiento, las consecuencias de todo pecado quedaran sin efecto, salvo el derramamiento de sangre inocente y el negar al Espíritu Santo8.

El fruto del verdadero arrepentimiento es el perdón, que abre la puerta para recibir todos los convenios y las ordenanzas que se brindan en esta tierra y para disfrutar de las bendiciones resultantes. Cuando el arrepentimiento es pleno y la persona ha quedado limpia, se obtiene una nueva visión de la vida y de sus posibilidades gloriosas. Qué maravillosa es la promesa del Señor: “He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más”9. El Señor es y será siempre fiel a Sus palabras.

Si tu conciencia está atribulada por leyes que se han quebrantado, te ruego, vuelve por favor. Vuelve a las tranquilas aguas refrescantes de la pureza personal. Vuelve a la calidez y a la seguridad del amor del Padre Celestial. Vuelve a la serenidad y a la paz de conciencia que se reciben al vivir los mandamientos de Dios.

¿Te puedo sugerir una forma de volver? Puedes comenzar solo y a tu propio ritmo. Te invito a que estudies detenidamente el Libro de Mormón. Hay muchos pasajes de las Escrituras que muestran cómo otros han vencido los impedimentos para el arrepentimiento. Por ejemplo, Alma le dice a Shiblón:

“Y ocurrió que durante tres días y tres noches me vi en el más amargo dolor y angustia de alma; y no fue sino hasta que imploré misericordia al Señor Jesucristo que recibí la remisión de mis pecados. Pero… clamé a él y hallé paz para mi alma.

“Y te he dicho esto, hijo mío, para que aprendas sabiduría, para que aprendas… que no hay otro modo o medio por el cual el hombre pueda ser salvo, sino en Cristo y por medio de él. He aquí, él es la vida y la luz del mundo”10.

Mediante ese pasaje, podrás ver que el sufrimiento no brinda el perdón; el perdón se recibe por medio de la fe en Cristo y la obediencia a Sus enseñanzas, para que Su don de redención efectúe el milagro. Él invita:

“He aquí, he venido… para traer redención al mundo, para salvar al mundo del pecado.

“Por tanto, al que se arrepintiere y viniere a mí como un niño pequeñito, yo lo recibiré… así pues, arrepentíos y venid a mí, vosotros, extremos de la tierra, y sed salvos”11.

Aplica lo que el Libro de Mormón te enseña. Medita en los versículos que hablan del Salvador; busca conocerle por medio de la oración. Pide a tu Padre Celestial que fortalezca tu fe en Su Hijo y te dé la fuerza para obedecer Sus mandamientos. Cuando estés listo, busca la ayuda de tu obispo para que te ayude a terminar el proceso del arrepentimiento. Entonces tendrás paz de conciencia y la seguridad de que el Señor te ha perdonado.

Regresa, por favor. No esperes hasta que todo esté en perfecto orden. Nosotros estaremos junto a ti. Te amamos. Regresa, por favor.

Si, en cambio, tú eres alguien que no se ha podido perdonar a sí mismo las graves transgresiones cometidas, aun cuando un juez en Israel te haya asegurado que tu arrepentimiento es adecuado; si te sientes obligado a condenarte continuamente y a sufrir al recordar con frecuencia los detalles de errores pasados, te ruego con toda mi alma que medites en esta declaración del Salvador:

“He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más.

“Por esto sabréis si un hombre se arrepiente de sus pecados: He aquí, los confesará y los abandonará”12.

El seguir sufriendo después de que haya habido un arrepentimiento apropiado no es obra del Señor sino del maestro del engaño, cuya meta es la de amarrarte y esclavizarte. Satanás te instará a seguir reviviendo una y otra vez los detalles de los errores pasados porque sabe que esos pensamientos hacen que parezca imposible obtener el perdón. De ese modo, Satanás trata de obtener control de tu mente y de tu cuerpo para manipularte como a un títere.

Testifico que, cuando un obispo o un presidente de estaca ha confirmado que tu arrepentimiento es suficiente, debes saber que tu obediencia ha permitido que la expiación de Jesucristo satisficiera las demandas de la justicia por las leyes que hayas quebrantado. Por consiguiente, ahora estás libre. Créelo. Seguir sufriendo los efectos angustiosos del pecado, después de un arrepentimiento adecuado, aunque ésa no sea la intención, es negar la efectividad de la expiación del Salvador en beneficio tuyo.

Cuando el recuerdo de errores pasados comenzó a invadir la mente de Ammón, él dirigió sus pensamientos a Jesucristo y al milagro del perdón. Entonces, el gozo, la gratitud y la acción de gracias por el amor del Salvador, y el perdón, reemplazaron su sufrimiento13. Por favor, ve y haz lo mismo. Hazlo ahora para que puedas disfrutar de la paz de conciencia y de la paz mental, y de las bendiciones que éstas traen consigo. En el nombre de Jesucristo. Amén.

CÓMO CONSEGUIR LA PAZ MENTAL Y EMOCIONAL

Antes que nada quiero dar una breve introducción de cómo llegué a la conclusión de lo que aquí propongo.

Después de 16 años de búsqueda en diferentes corrientes filosóficas, que por cierto todas me dejaron algo que me ha servido para poder comprender lo que hoy estoy comprendiendo, ¿qué es lo que hoy estoy comprendiendo? Estoy comprendiendo que entender algo es una cosa, comprenderlo es algo diferente y darme cuenta es otra cosa muy distinta de las dos anteriores.

Es decir puedo entender algo sin comprenderlo, así viví muchos años de mi vida, entendiendo sin comprender y creo que la mayoría de los seres humanos vivimos en este nivel “no sabemos y creemos que sabemos” y esto es la causa del sufrimiento (ignorancia e inconciencia)


Con el tiempo empecé a darme cuenta que había cosas que las entendía a cierto nivel pero que no las comprendía lo suficiente como para poder explicarlas expandirlas o profundizarlas, empecé a darme cuenta que estaba entrando a otro nivel de entendimiento, quería saber más sobre lo mismo.


Pasaron varios años en los cuales profundicé en muchas cosas, esto sucedió a nivel intelectual a pesar de que en el proceso había dinámicas vivenciales, en algunos conceptos profundicé tanto que me sentía muy satisfecho y orgulloso de la claridad con las que las exponía, expandía y explicaba en los cursos que impartía.

Mas con el tiempo me di cuenta de que muchos de mis compañeros y amigos de búsqueda incluyéndome, nos habíamos convertido en hábiles manipuladores con la información aprendida y comprendida, pero por más terapias que nos dábamos unos a otros o por más libros que leíamos, no se erradicaban de raíz los juicios, adicciones, compulsiones, miedos, traumas etc. Seguíamos atrapados en esos mecanismos de defender nuestras creencias, de alguna manera sentíamos cierto alivio de saber el origen de ellas y de sentir cierto descanso después de hacer catarsis y procesos de liberación de emociones reprimidas, pero la verdad seguíamos atrapados, solo que con máscaras más pulidas.(ego más sofisticado, mas refinado, mascaras de buenos jajaja)

Hasta que un día comprendí que para poder encontrar la verdadera Paz mental y emocional que andaba buscando y liberarme de esas adicciones, compulsiones, depresiones, celos, miedos etc…, era necesario que encontrara una técnica de meditación que me funcionara, es decir que sintiera que al estarla practicando se estaba elevando mi capacidad de darme cuenta, si no encontraba una que a mi me funcionara como yo comprendía que tenía que funcionar, entonces diseñaría una y la practicaría con una constancia y durante un tiempo razonable hasta que viera resultados nítidos y claros. Esto debido a que había practicado varias técnicas de meditación con las cuales sentía que solo me llevaban hasta cierto nivel y de ahí no pasaba.

Quiero compartir con usted la técnica de meditación que diseñé para aumentar mi capacidad de auto observación, y estar más tiempo en tiempo presente, dicha técnica la estoy enseñando en los cursos que imparto, con esto no quiero decir que soy un maestro o algo por el estilo, simplemente soy un ser humano común y corriente que se ha propuesto profundizar en mi auto conocimiento y quiero compartir mis experiencias.

Hace tres años aproximadamente empecé a desarrollar esta técnica de meditación a la cual le puse el nombre de “Validación” en la comprensión profunda de este concepto está una de las claves del porqué es tan efectiva esta sencilla técnica de meditación.

Esta meditación tiene el propósito de ir aumentando la capacidad de auto observación que desde mi experiencia es lo único que puede erradicar de raíz el conflicto mental, al estar practicando esta técnica de meditación me empezó a pasar algo muy curioso, empecé a darme cuenta por primera vez de algo maravilloso, de algo que no me había dado cuenta, ahora empezaba “a darme cuenta, a tomar conciencia” de mis procesos mentales, de los procesos mentales que me estaban causando las experiencias negativas, podía ver nítidamente el bombardeo de pensamientos causantes de la experiencia negativa, por primera vez me daba cuenta, que con el solo hecho de observar este proceso mental este disminuía considerablemente. En ese momento me puse muy alerta, sabiendo que acababa de encontrar algo nuevo para mi, esto ya lo sabía, ya lo había comprendido, incluso lo explicaba maravillosamente en mis cursos, pero por primera vez lo estaba viendo, lo estaba observando, lo estaba conociendo, me estaba dando cuenta de ello, no a través del razonamiento, no a través de la comprensión, si no a través de la observación y la contemplación sin juicios, esto causó en mi un gran impacto en mi forma de comprender.

Me di cuenta por primera vez, que darme cuenta era algo muy diferente de comprender algo. Que la comprensión es del intelecto, de la mente, el darse cuenta es de la conciencia, de la esencia, del Ser.

Empecé a darme cuenta, a observar, que a medida que aumentaba el flujo de pensamientos aumentaba mi experiencia negativa sin importar la polaridad de los pensamientos, es decir aunque los pensamientos fueran positivos, si era muy rápido el flujo me producían estrés, desesperación, angustia, etc., y que a medida que disminuía el flujo de pensamientos por minuto, la experiencia era mucho más placentera y relajada, y que entre más disminuía la cantidad, la experiencia era más y más sublime, armoniosa, relajada, una sensación indecible de tranquilidad y paz.

Ahí me di cuenta, (no lo comprendí con la mente), me di cuenta, lo vi, que para regresar a esa sensación de paz mental y emocional que tanto buscaba, era necesario aprender a disminuir la cantidad de pensamientos por minuto que pasaban por mi conciencia, que según la psicología son un promedio de 60 mil pensamientos por día en un adulto común.

Empecé a compartir esta técnica con los amigos y personas interesadas en estas cosas, y empezaron a reportarme excelentes resultados, hoy ya tenemos dos años enseñando esta técnica en los cursos que imparto.

El trabajo básico de la técnica de validación fue desarrollar una serie de auto instrucciones muy precisas para pensar en cada situación o mecanismo específico de la mente, con el propósito de que al pensarlo la mente lo reconozca como auto instrucciones, precisas y exactas, que no las sabotee analizándolas o descalificándolas por no reconocerla como instrucciones precisas. Como estos pensamientos son pensados por uno mismo, uno mismo deberá de ejecutar la instrucción pensada.

Ejemplo de una auto instrucción: Uno de los pensamientos con el cual trabajo a diario y que me da excelentes resultados es el siguiente: “Observa, observa” y lo uso de la siguiente manera: Cuando me doy cuenta de que estoy pensando en algo, no importa qué, solo sonrió y en ese momento deliberadamente y concientemente pienso la siguiente auto instrucción “OBSERVA, OBSERVA” cuando pienso este pensamiento inmediatamente me pongo en un estado de alerta y empiezo a observar lo que está pasando, y lo que está pasando sin lugar a dudas es que estoy respirando, por lo que, el primer paso sugerido es, observar la respiración y desde allí empiezo a observar lo que estoy sintiendo y lo que estoy pensando, y lo que está pasando en el exterior, (en ese orden) pero sin analizarlo o evaluarlo o juzgarlo, solo OBSERVARLO, CONTEMPLARLO, SIN JUICIOS, al hacer esto de manera correcta, lo que empieza a suceder de manera automática y sin esfuerzo es algo que llamo “VALIDACIÓN” por eso el nombre de la técnica.

Validar es: El Reconocimiento de la existencia de algo y su derecho de existir y es irrelevante si estoy de acuerdo o en desacuerdo con ello, esto está ahí, esta validación se produce sin análisis, sin juicios, sin comparaciones, solo sucede cuando estoy en ese estado de observar sin juicios, me doy cuenta de que lo que es, es. Es decir eso existe en el universo, esté yo de acuerdo o no, al darme cuenta de esto automáticamente se van desactivando los mecanismos inconcientes de invalidación a lo que es como es, que no son otra cosa que resistencias mentales inconcientes a lo que es como es.

Al repetir este sencillo proceso, una y otra ves durante todo el día con los ojos abiertos o con los ojos cerrados, en donde quiera que esté y sin importar lo que esté haciendo, incluyéndola también como técnica de meditación diaria a ojos cerrados, esta sencilla técnica va aumentando considerablemente nuestra capacidad de estar alerta, de estar en tiempo presente.

Este acto de estar pensando la auto instrucción una y otra vez y OBSERVAR Y CONTEMPLAR LO QUE ESTÁ PASANDO, va sacándonos suavemente tanto de los pensamientos del pasado, como de los disparates y las suposiciones mentales, jalando nuestra atención suavemente al AQUÍ Y AL AHORA a TIEMPO PRESENTE. LOGRANDO CON ELLO ESA PAZ MENTAL Y EMOCIONAL QUE ANDAMOS BUSCANDO.

Una de las cosas importantes a compartir es que me di cuenta con esta meditación, que el estar pensando es otra adicción más, como ser adicto a la droga, a la comida, al sexo etc. Somos adictos a estar pensando y hablando y usamos esto para evadirnos de tiempo presente, para sabotearnos el estar en el aquí y el ahora, lo maravilloso del asunto es que el mismo pensamiento defiende su existencia con otros pensamientos y así se perpetúa la trampa de estar pensando, analizando, comparando, comprendiendo y de esa manera nos estamos evadiendo de la experiencia del estar en tiempo presente en el aquí y el ahora.

Aclarando que esta técnica de meditación, no es para comprenderse, es para practicarse. Jajaja, y que solo funciona si se le practica con mucha constancia, con mucha continuidad, no importa cuantas veces se nos olvide practicarla, lo más importante es, cuantas veces la volvemos a reactivar.

Esperando que esta aportación sea de utilidad y autorizándolo a hacerle las correcciones y ajustes que usted crea conveniente para que sea más entendible y claro lo que aquí se expone.

Me despido de usted y en breve le estaré enviando las siguientes respuestas a sus amables preguntas.

Sinceramente

Cesar de Morey

CÓMO ALCANZAR LA PAZ MENTAL

--- I ---
La libertad progresiva y el imperio sobre la propia mente están perfectamente dentro de las posibilidades de todo aquel que tenga la fe y la voluntad de emprender esta conquista. Las posibilidades del ser mental no son limitadas; puede ser el libre Testigo y el Amo en su propia casa.

El primer paso es tener una mente sosegada. El silencio es un paso ulterior, pero es necesario obtener previamente el sosiego. Y por mente sosegada entiendo una consciencia mental interior que ve los pensamientos acercarse a ella y moverse en torno, pero no se siente a sí misma pensando, ni se identifica con los pensamientos, ni los considera suyos. Los pensamientos y los movimientos mentales pueden pasar a través de esta consciencia mental interior tal como los caminantes aparecen procedentes de cualquier parte y pasan a través de una campiña silenciosa; la mente sosegada los observa o ni siquiera se toma la molestia de observarlos, pero en ningún caso participa en la acción o pierde su tranquilidad.

El silencio es más que el sosiego. Puede obtenerse desterrando completamente los pensamientos de la mente interior, manteniéndolos mudos o completamente aparte. Pero se establece con mayor facilidad por un descenso procedente de lo alto; cuando sucede así, se percibe cómo desciende el silencio, cómo penetra y ocupa o rodea la consciencia personal, que tiende entonces a sumergirse en el vasto silencio impersonal.

Las palabras «paz, calma, sosiego, silencio», tienen cada una de ellas su propio matiz de significación, pero no es fácil definirlo exactamente.

Sosiego –Achanchalatá

Calma - Sthiratá

Paz - Shánti

Silencio - Nischala miraváta

El «sosiego» es un estado en el cual no hay inquietud ni perturbación.

La «calma» es un estado de sosiego inquebrantable que ningún bullicio ni inquietud pueden alterar; es un estado menos negativo que el sosiego.

La «paz» es un estado aún mas positivo que comporta un estable y armonioso sentido de liberación y de reposo.

El «silencio» es un estado en el cual no hay movimientos mentales o vitales de ningún género, o en el cual existe una profunda inmovilidad que ningún movimiento en la superficie puede penetrar o alterar.



--- II ---
No es posible construir los fundamentos del yoga si la mente está agitada. Lo primero que se requiere es sosiego mental. Además, la disolución de la consciencia personal no es el objetivo primordial del yoga; su propósito fundamental es abrir esta consciencia a una consciencia espiritual superior, y para eso también es de primera necesidad tener una mente sosegada.

Lo primero que hay que hacer en la sadhana (1) es establecer en la mente una paz y un silencio estables. De no hacerlo así, será posible tener experiencias, pero nada tendrá carácter permanente. Sólo en una mente silenciosa puede erigirse la verdadera consciencia.

Tener una mente sosegada no significa la ausencia total de pensamientos o de movimientos mentales, sino que éstos permanecen en la superficie y que en el interior se siente el ser verdadero separado, observándolos pero sin dejarse arrastrar, capaz de vigilarlos y de juzgarlos, de rechazar todo aquello que tiene que ser realizado, y de aceptar y de conservar todo aquello que es verdadera consciencia y experiencia verdadera.

La pasividad mental es una buena cosa, pero hay que tener cuidado de no ser pasivo mas que ante la Verdad y ante el toque de la divina Shakti. (2) Si uno es pasivo ante las incitaciones y las influencias de la naturaleza inferior, no será capaz de progresar o se expondrá a que las fuerzas adversas Puedan apartarle lejos del verdadero sendero del yoga.

Aspira a que la Madre te conceda este sosiego y esa calma bien establecidos en lamente y esta percepción constante del ser interior dentro de ti, separado de la naturaleza exterior y dirigido hacia la Luz y la Verdad.

Las fuerzas que obstaculizan el camino de la sadhana son las fuerzas de la naturaleza inferior mental, vital y física. Detrás de ellas se encuentran los poderes adversos de los mundos mental, vital y físico sutil. Tan sólo a partir del momento en que la mente y el corazón hayan logrado adoptar una orientación unidireccional y se hayan concentrado en una aspiración exclusiva hacia el Divino se podrá luchar con éxito contra estos poderes adversos.

El silencio es siempre una buena cosa; pero al decir sosiego mental no me refiero a un silencio completo. Quiero decir una mente libre de desorden y de inquietud, firme, ligera y contenta, para que pueda abrirse a la Fuerza que tiene que cambiar la naturaleza. Lo importante es librarse de la invasión habitual de los pensamientos perturbadores, de los sentimientos falsos, de la confusión de ideas y de los movimientos nocivos. Todo eso altera la naturaleza y la oscurece y obstaculiza la acción de la Fuerza; cuando la mente está sosegada y en paz, la Fuerza puede trabajar más fácilmente. Es menester que se puedan ver las cosas que hay que cambiar sin experimentar ningún trastorno ni depresión; el cambio se efectúa así con mayor facilidad.

La diferencia entre una mente vacía y una mente en calma es ésta: cuando la mente está vacía no hay en ella pensamientos, ni concepción, ni acción mental de ninguna clase, salvo una percepción esencial de las cosas sin formación de ideas; pero cuando la mente ha conseguido la calma, la sustancia misma del ser mental es la que permanece tranquila, tanto que nada la perturba. Y si se producen pensamientos o actividades, en ningún caso surgen de la mente, sino que vienen desde fuera y cruzan la mente como un vuelo de pájaros cruza el firmamento cuando el aire está inmóvil. Pasan sin alterar nada, sin dejar ninguna traza. Aunque mil imágenes o los más violentos acontecimientos la atraviesen, su calma inmóvil textura de la mente fuera una sustancia de eterna e indestructible. Una mente que haya alcanzado esta calma puede empezar a actuar, incluso intensa y poderosamente, pero conservará su sosiego fundamental, sin producir nada de sí misma, pero dando forma mental a lo que recibe de lo Alto sin añadirle nada suyo, con calma e imparcialidad, y, sin embargo con el gozo de la Verdad y el poder y la luz felices de su transmisión.

No es una cosa indeseable para la mente sumirse en el silencio, estar inmóvil y libre de pensamientos, puesto que al silenciarse la mente es cuando más a menudo se produce el descenso completo de una vasta paz procedente de lo Alto y, en esta vasta tranquilidad, la realización del Yo silencioso que está encima de la mente extendido por todas partes en su inmensidad. Lo que ocurre solamente, es que, cuando hay paz y silencio mental, la mente vital trata de precipitarse para ocupar el sitio, o bien la mente mecánica intenta, con el mismo propósito, hacer surgir su ronda de pensamientos habituales y triviales. Lo que debe hacer el sadhaka (3) es tener cuidado de rechazar y acallar esos intrusos de modo que, al menos durante la meditación, la paz y el sosiego de la mente y del ser vital sean completos. La mejor manera de hacerlo es manteniendo una voluntad fuerte y silenciosa. Esta voluntad es la voluntad del Purusha (4) detrás de la mente; cuando la mente está en paz, cuando permanece en silencio, puede percibirse la presencia del Purusha, también silencioso, separado de la acción de la naturaleza.

Tener calma, ser firme y arraigado en el espíritu, dhira shtira, poseer este sosiego de la mente, esta separación entre el Purusha interior y la Prakriti (5) exterior, es muy útil, casi indispensable. Pero no es posible tener calma y estar asentado en el espíritu en tanto que el ser está sujeto al torbellino de los pensamientos o la barahúnda de los movimientos vitales. Desapegarse, apartarse de ellos, sentirlos separados de sí, es indispensable.

Una gran ola (o un mar) de calma y la conciencia constante de una vasta y luminosa Realidad, tal es precisamente el carácter de la realización fundamental de la Verdad suprema en su primer contacto con la mente y el alma. No se puede pedir un mejor comienzo ni un mejor fundamento; es como una gran roca sobre la que puede construirse el resto. Ello significa ciertamente, no sólo una presencia, sino "la Presencia", y constituirá un gran error debilitar la experiencia por una falta de aceptación o por alguna duda sobre su carácter. No es necesario definirla, ni es conveniente tratar de configurarla en una imagen; porque esta Presencia es infinita en su naturaleza. Todo aquello que tenga que manifestar o exteriorizar de sí misma, lo hará inevitablemente por su propio poder, si hay una aceptación sostenida.

Es verdad, sin lugar a dudas, que es una gracia enviada, y la única manera de responder a una gracia tal es aceptarla con gratitud y, manteniéndose abierto, permitir al Poder que ha tocado la consciencia desarrollar en el ser lo que tenga que ser desarrollado. La transformación total de la naturaleza no pude hacerse en un momento; requiere necesariamente mucho tiempo y procede por etapas; la experiencia actual es solamente un inicio, un fundamento para la nueva conciencia en la cual será posible la transformación. La espontaneidad automática de la experiencia debe demostrar por sí misma que no tiene nada que ver con una construcción de la mente, de la voluntad o de las emociones; que procede de una Verdad que está más allá de esas cosas.

Rechazar las dudas implica, con toda certeza, haber alcanzado el control de nuestros propios pensamientos. Pero el hecho de controlar nuestros pensamientos es tan necesario, en el yoga y fuera del yaga, como el dominio de nuestras pasiones y de nuestros deseos vitales o el control de los movimientos de nuestro cuerpo. No es posible siquiera alcanzar el nivel de un ser mental plenamente desarrollado si uno no domina sus pensamientos, si no es su testigo, su juez y su amo, el Purusha mental, manomaya parusha, shakshi anumanta, ishvara.

No es menos inconveniente para el ser mental ser como una pelota de tenis sometida al impacto de los pensamientos desordenados e incontrolables, que ser como un barco a la deriva en medio de la tempestad de las pasiones y los deseos, o un esclavo de la inercia o de los impulsos del cuerpo. Ya sé que controlar los pensamientos es más difícil, porque el hombre, al ser primordialmente una criatura de la Pratriti mental, se identifica a sí mismo con los movimientos de su mente y no puede, de repente, disociarse y permanecer al margen y libre de los remolinos y turbulencias del torrente mental. Es relativamente fácil para él ejercer un control sobre su cuerpo, al menos sobre una cierta parte de sus movimientos. Le es menos fácil, pero aún perfectamente posible por medio de una lucha efectiva, establecer un dominio mental sobre sus impulsos y deseos vitales; pero sentarse encima del torbellino de sus pensamientos, como el Yogui Tántrico sobre el río, es menos fácil. No obstante, también es factible. Todos los hombres mentalmente desarrollados, aquellos que sobrepasan el término medio, de algún modo, o al menos en un determinado tiempo y para cierto propósito, han tenido que separar las dos partes de la mente, la parte activa que es una fábrica de pensamientos y la parte sosegada y soberana que es a la vez un Testigo y una Voluntad, observando los pensamientos juzgándolos, rechazándolos, eliminándolos o aceptándolos, ordenando correcciones y cambios; se han erigido en amos del ámbito mental han sido capaces de ejercer un imperio efectivo sobre sí, sámrájya.

El Yogui va aún más lejos. No sólo es el amo de es ámbito sino que, permaneciendo aún de alguna manera en la mente, logra escapar de la misma por así decirlo, y se sitúa por encima o completamente detrás y. Para él la imagen de la fábrica de pensamientos ya no es completamente válida; puesto que ve cómo los pensamientos nos vienen de fuera de la Mente universal o de la Naturaleza universal, a veces formados y distintos, a veces informes o embrionarios, en cuyo caso reciben forma en alguna parte dentro de nosotros. La tarea principal de nuestra mente consiste en responder, favorablemente con aceptación, o negativamente con repulsa, a esas olas de pensamientos (así como a las oleadas vitales o a las olas de energía físico sutil), o bien en dar forma mental personal a la sustancia de los pensamientos (o de los movimientos vitales) procedentes de la Naturaleza-Fuerza circundante.



--- III ---

Conserva el sosiego y no te inquietes si durante algún tiempo es un sosiego vacío; a menudo la consciencia es como un recipiente que tiene que ser vaciado de su contenido impuro e indeseable y que debe permanecer vacío momentáneamente, hasta que esté en condiciones de ser llenado otra vez con cosas nuevas y verdaderas, rectas y puras. Lo único que hay que evitar es rellenar la copa con el mismo turbio contenido de antes. Mientras tanto espera, ábrete hacia lo alto, pide con gran tranquilidad y firmeza, con un anhelo que no sea demasiado impaciente, que la paz penetre el silencio, y, cuando la paz esté allí, pide el gozo y la presencia.

La calma, aunque al principio parezca solamente una cosa negativa, es tan difícil de conseguir que el hecho de tener siquiera un poco de calma debe ser considerado como un gran paso hacia delante.

En realidad, la calma no es una cosa negativa, es la naturaleza misma del Sat-Purusha (6) y el fundamento positivo de la consciencia divina. Sea lo que fuere a lo que se aspire y lo que se obtenga, es necesario conservar la calma, porque si el Conocimiento, el Poder, el Ananda (7), vienen y no encuentran este fundamento, son incapaces de permanecer y deben retirarse hasta que la pureza y la paz divinas del Sat-Purusha estén establecidas permanentemente.

Aspira al resto de la divina Consciencia, pero con una aspiración sosegada y profunda. Esta aspiración puede ser ardiente a la vez que tranquila, pero nunca impaciente, inquieta, o llena de vehemencia rajásica.

Sólo en una mente y un ser sosegados la Verdad supramental puede edificar su verdadera creación.

En la sadhana la experiencia empieza necesariamente en el plano mental; el requisito indispensable es que esta experiencia sea sana y genuina. La presión del entendimiento y de la voluntad en la mente y el impulso emocional hacia Dios en el corazón son los dos primeros agentes del yoga, y la paz, la pureza y la calma (habiendo sosegado la agitación inferior) son precisamente la primera base que hay que establecer. Es mucho más importante lograr eso, en los comienzos, que ser favorecido con vislumbres de mundos suprafísicos, tener visiones, oír voces, o conseguir poderes. La purificación y la calma son requerimientos primordiales en el yoga. Sin éstas se pueden tener numerosas experiencias de este género (mundos, visiones, voces, etc.); pero cuando estas experiencias tienen lugar en una consciencia impura y agitada, son casi siempre desordenadas y confusas.

Al principio la paz y la calma no son permanentes; vienen y se van, y es necesario casi siempre que transcurra mucho tiempo para que puedan establecerse en la naturaleza. Es pues preferible evitar la impaciencia y proseguir resueltamente lo que se está haciendo. Si deseas tener alguna otra cosa además de la paz y de la calma, que sea la apertura completa del ser interior y la percepción del Poder divino trabajando en ti.

Aspira a eso sinceramente y con gran intensidad, pero sin impaciencia, y lo obtendrás.

Por fin tienes el verdadero fundamento de la sadhana. Esta calma, esta paz y esta sumisión constituyen la atmósfera apropiada para que pueda venir todo lo demás: conocimiento, fuerza, ananda. Deja que este estado se establezca completamente.

No perdura cuando estás trabajando porque todavía está circunscrito al ámbito mental propiamente dicho, el cual acaba tan sólo de recibir el don del silencio. Cuando la nueva consciencia esté totalmente formada y haya tomado posesión plenamente de la naturaleza vital y del ser físico (el vital hasta ahora ha sido tan sólo tocado o dominado por el silencio, no poseído por éste), entonces este defecto desaparecerá.

La tranquila consciencia de paz que tienes actualmente en la mente debe ser no sólo sosegada, sino vasta. Tienes que sentirla en todo lugar, sentirte y sentirlo todo en esta consciencia. Esto te ayudará también a hacer de la calma una base para la acción.

Cuando más vasta sea tu consciencia, más capacidad tendrás de recibir de lo alto. La Shakti podrá descender y aportar al organismo la fuerza y la luz así como la paz. Eso que sientes dentro de ti como algo estrecho y limitado la mente física; ésta puede ampliarse solamente si esta luz y esta consciencia más vasta descienden y toman posesa de la Naturaleza.

La inercia física que te aqueja no disminuirá ni desaparecerá probablemente hasta que la fuerza de lo alto descienda a tu organismo.

Conserva el sosiego, ábrete interiormente y pide a la divina Shakti que te confirme la calma y la paz, que amplíe el ámbito de tu consciencia y que le otorgue tanta luz y tanto poder como pueda ahora recibir y asimilar.

Procura no ser demasiado impaciente, pues eso podría perturbar de nuevo el sosiego y el equilibrio establecidos ya en tu naturaleza vital. Ten confianza en el resultado final y da tiempo para que el Poder efectúe su obra.

Aspira, concéntrate en el recto espíritu y, sean las que fueren las dificultades, ten la seguridad de que alcanzarás la meta que te has propuesto.

Tienes que aprender a vivir en la paz interior y en ese «algo más verdadero» que hay dentro de ti, y sentir que eso es tu verdadero ser. Debes considerar el resto como algo que no es tu yo verdadero, que no es más que un flujo de movimientos superficiales, cambiantes y reiterativos, que desaparecerán con seguridad a medida que emerja el yo verdadero.

La paz es el verdadero remedio; distraerse con un trabajo duro es sólo un alivio temporal, aunque una cierta actividad regular sea necesaria para un justo equilibrio de las diferentes partes del ser. Sentirla encima y alrededor de la cabeza es el primer paso; tienes que establecer contacto con la paz a fin de que descienda hacia ti y llene tu mente, tu vida y tu cuerpo, y te envuelva de tal suerte que puedas vivir inmerso en su seno, porque esta paz es el único signo de la presencia del Divino cerca de ti, y una vez la tengas todo lo demás comenzará a venir.



--- IV ---

La verdad en la palabra y en el pensamiento es muy importante. Cuanto más comprendas que la mentira no es una parte de ti, sino que viene a ti procedente del exterior, tanto más fácil será para ti rehusarla y rechazarla.

Persevera, y todo aquello que aún está torcido será enderezado y conocerás y sentirás constantemente la verdad de la presencia del Divino; así tu fe será justificada por la experiencia directa.

En primer lugar aspira y pide a la Madre que te conceda la tranquilidad mental, la pureza, la calma y la paz, una consciencia despertada, una devoción intensa, la fuerza y la capacidad espiritual de afrontar todas las dificultades interiores y exteriores y de perseverar hasta el final del yoga.

Si la consciencia se despierta y hay devoción e intensidad en la aspiración, la mente podrá crecer en el conocimiento, siempre que haya obtenido la tranquilidad y la paz.

Esto es debido a una conciencia y una sensibilidad muy vivas del ser físico, especialmente del vital-físico. Es bueno que el físico sea cada vez más consciente; pero éste no debería ser dominado por las reacciones humanas ordinarias que va siendo capaz de percibir, ni resultar gravemente afectado o trastornado por éstas.

Tanto en los nervios y el cuerpo como en la mente tiene que establecerse una vigorosa ecuanimidad, un dominio y un desapego que permitan al físico conocer sus físico conocer sus reacciones y tener contacto con éstas sin experimentar ninguna perturbación. El ser físico debe conocer y ser consciente de la presión y de los movimeintos que se producen en la atmósfera y rechazarlos y expulsarlos en vez de sentirlos y sufrirlos pasivamente.

Reconocer las propias debilidades y falsos y apartarse de éstos es el camino que conduce hacia la liberación.

No juzgar a nadie más que a uno mismo hasta que las cosas puedan contemplarse con una mente y un vital sosegados es una regla excelente. Además, no se debe permitir que la mente forme impresiones precipitadas sobre la base de alguna apariencia exterior, ni al vital que actúe en consecuencia.

Hay un sitio en el ser interior donde se puede permanecer siempre en calma y desde donde es posible considerar con equilibrio y discernimiento las perturbaciones de la consciencia de superficie y actuar sobre ésta a fin de modificarla. Si puedes aprender a vivir en esa calma del ser interior, habrás encontrado tu base estable.

No te dejes conmover ni inquietar por esas cosas. Lo que hay que hacer es mantener siempre firmemente la aspiración al Divino y afrontar con ecuanimidad y desapego todas las dificultades y todas las oposiciones. Para los que quieren seguir una vida espiritual, el Divino debe ser siempre lo primero; todo lo demás debe ser secundario.

Tienes que permanecer desapegado y contemplar las cosas con la tranquila visión interior de quien está íntimamente consagrado al Divino.

De momento tus experiencias se limitan al plano mental, y es así como tiene que ser. Muchos sadhakas son incapaces de adelantar porque se abren en el plano vital antes de que el mental y el psíquico estén a punto. Después del comienzo de algunas experiencias espirituales auténticas en el plano mental, se produce un descenso prematuro al vital que provoca gran confusión e inquietud. Hay que vigilar para que eso no ocurra. Las consecuencias son más graves todavía, si el alma vital del deseo se abre a la experiencia antes de que la mente haya sido tocada por las cosas del espíritu.

Aspira siempre a que la consciencia y la experiencia verdaderas penetren en la mente y en el ser psíquico y los deje a punto. Debes aspirar especialmente al sosiego, a la paz, a una fe llena de calma, a una creciente y firme amplitud, a tener más y más conocimiento, a una devoción profunda e intensa, pero sosegada.

No permitas que el ambiente y su oposición te perturbe. Son condiciones impuestas a menudo al principio como una especie de prueba. Si puedes permanecer tranquilo e imperturbable y continuar tu sadhana sin permitir que estas circunstancias te perturben interiormente, eso te ayudará a adquirir una fuerza muy necesaria; porque el sendero del yoga está siempre sembrado de dificultades interiores y exteriores, y para afrontarlas el sadhaka debe desarrollar una fuerza sosegada, firme y sólida.

El progreso espiritual interior no depende tanto de las condiciones exteriores como de la forma de reaccionar desde dentro ante éstas. Tal ha sido siempre el veredicto último de la experiencia espiritual. Esa es la razón por la cual nosotros insistimos en la necesidad de adoptar la actitud correcta y de perseverar en ésta, en obtener un estado interior que no dependa de las circunstancias exteriores, un estado de ecuanimidad y de calma, si al principio no es posible de felicidad interior, en retirarse cada vez más hacia adentro para mirar desde dentro hacia fuera, en vez de vivir en la mente de la superficie que está siempre a merced de los embates y de los choques de la vida. Tan sólo en este estado es posible ser más fuerte que la vida y que sus fuerzas perturbadoras y confiar en la victoria.

Permanecer tranquilo interiormente, firme en la voluntad de ir hasta el fin, rehusando inquietarse o desanimarse por las dificultades o las fluctuaciones, es una de las primeras cosas que hay que aprender en el Sendero. Obrar de otra manera, es fomentar la inestabilidad de la consciencia, la dificultad de mantener la experiencia que lamentabas. Sólo mantienes la firmeza y la calma interior, el curso de las experiencias podrá proseguir con una cierta regularidad -aunque nunca esté exento de periodos de interrupción y de fluctuación; pero si esos periodos son tratados de forma apropiada, pueden convertirse en periodos de asimilación que sirvan para allanar dificultades y no sean negativos para la sadhana.

Una atmósfera espiritual es más importante que las condiciones exteriores; conseguir esta atmósfera, creando también de esta manera el propio aire espiritual, en donde vivir y respirar, es la verdadera condición para el progreso.



--- V ---

Para ser capaz de recibir el Poder divino y dejar que actúe a través de uno en las cosas de la vida exterior, son necesarias tres condiciones:

1. Sosiego, ecuanimidad: no inquietarse por ninguna cosa que ocurra, mantener la mente inmóvil y firme, observando el juego de las fuerzas, pero permaneciendo tranquila.

2. Fe absoluta: fe en que lo que ocurra será lo mejor, pero también en que si uno llega a ser un verdadero instrumento, el resultado será el que la voluntad propia, guiada por la Luz, divina reconozca como la cosa que hay que hacer: kartavyam-karma.

3. Receptividad: la capacidad de recibir la Fuerza divina, de sentir su presencia y la presencia de la Madre en ésta, y permitirle que haga su obra, guiando la visión, la voluntad y la acción de uno mismo. Si este poder y esta presencia pueden ser percibidos y esta plasticidad se hace habitual en la consciencia en medio de la acción -pero plasticidad solamente a la Fuerza divina, sin mezcla de ningún elemento extraño- el resultado final está asegurado.

La ecuanimidad es una parte muy importante de nuestro yoga. Es necesario mantener la ecuanimidad en el dolor y en el sufrimiento, y eso significa soportarlos con firmeza y calma, no estar inquieto, turbado, deprimido o descorazonado, y seguir hacia delante con una fe inquebrantable en la Voluntad divina. Pero la ecuanimidad no implica una aceptación inerte. Si, por ejemplo, fracasas durante un cierto tiempo en una determinada tentativa de la sadhana, tienes que conservar la ecuanimidad, sin inquietarte ni desalentarte; pero no debes aceptar este fracaso como una indicación de la Voluntad divina y desistir del intento. Debes más bien descubrir la razón y el significado del fracaso y seguir avanzando lleno de fe en la victoria. Del mismo modo hay que proceder con la enfermedad: no tienes que afligirte, ni perturbarte o inquietarte; pero no aceptes la enfermedad como una expresión de la Voluntad divina; considérala más bien como una imperfección del cuerpo de la que hay que desembarazarse del mismo modo que tratas de librarte de las imperfecciones del vital o de los errores de la mente.

Sin ecuanimidad, samata, no puede haber ningún fundamento firme para la sadhana. Por muy ingratas que sean las circunstancias, por muy desagradable que sea la conducta de los demás, tienes que aprender a afrontarlas con una perfecta calma y sin ninguna reacción perturbadora. Esas cosas son la piedra de toque de la ecuanimidad del alma. Es fácil conservar la calma y la serenidad cuando las cosas van bien y la gente y las circunstancias son agradables; pero cuando son todo lo contrario es cuando la plenitud de la calma, de la paz y de la ecuanimidad puede ser probada, fortalecida y perfeccionada.

Lo que te ha sucedido muestra cuáles son las condiciones del estado en el cual el Poder divino sustituye al ego y dirige la acción, haciendo de la mente, de la vida, y el cuerpo su instrumento. Un silencio receptivo de la mente, la desaparición del ego mental, la reducción del ser mental a la posición de testigo, un contacto íntimo con el Poder divino y una apertura del ser a esta influencia y a ninguna otra, tales son las condiciones requeridas para llegar a ser un instrumento del Divino, movido por él y sólo por él.

El silencio mental no conduce por sí mismo a la consciencia supramental; hay muchos estados, planos o niveles de consciencia entre la mente humana y la Supermente. El silencio abre la mente y el resto del ser a cosas más grandes, algunas veces a la consciencia cósmica, algunas veces a la experiencia del Yo silencioso, algunas veces a la Presencia o al Poder del Divino, algunas veces a una consciencia más alta que la perteneciente a la mente humana; el silencio mental es la condición más favorable para que cualquiera de esas experiencias pueda tener lugar. En nuestro yoga es la mejor condición, pero no la única, para que el Poder divino descienda, primero sobre la consciencia individual y después dentro de ésta, y ejecute allí la tarea de transformar esa consciencia, dándole las experiencias necesarias, cambiando su visión de las cosas y todos sus movimientos y conduciéndola de etapa en etapa hasta que esté a punto para el último cambio, la transformación supramental.

La experiencia de la sensación de un «bloque sólido» indica el descenso de una fuerza y de una paz sustanciales en el ser exterior, y sobre todo en el vital-físico. Esto es siempre lo que constituye el fundamento, la base segura sobre la cual todo lo demás ananda, luz, conocimiento, bhakti (8) puede después descender, apoyarse o actuar con seguridad. En la otra experiencia hubo adormecimiento porque el movimiento estaba dirigido hacia el interior; pero aquí la Yoga-Shakti (9) se mueve hacia fuera en la naturaleza exterior plenamente despierta: como un primer paso para establecer allí el yoga y sus experiencias. Esa es la razón por la cual ahora no hay ese adormecimiento que era el signo de que la consciencia tendía a retirarse de las partes exteriores.

No te olvides nunca de que la condición primordial de una sádhaná sin peligro es la tranquilidad interior resultante de la purificación de una mente y de un vital agitados. Acuérdate también de que el hecho de sentir la presencia de la Madre mientras se está actuando exteriormente, constituye ya un gran paso que no se puede dar sin un progreso interior considerable. Esa necesidad que notas tan intensamente, pero que no puedes definir, es, probablemente, una constante y nítida percepción de la fuerza de la Madre trabajando dentro de ti, descendiendo de lo alto y tomando posesión de los diferentes planos de tu ser. Este es muchas veces el estado que precede al doble movimiento de ascenso y de descenso, que llegará ciertamente a su debido tiempo. Estas experiencias pueden tardar mucho tiempo en manifestarse visiblemente, sobre todo si la mente es muy activa y no tiene el hábito del silencio. Mientras el velo de esa actividad subsiste, tiene que hacerse mucho trabajo detrás de la pantalla móvil de la mente y el sadhaka cree que no pasa nada, siendo así que, de hecho, se está efectuando una gran preparación. Si quieres un progreso más rápido y más visible, el único modo de lograrlo es haciendo emerger el ser psíquico a la superficie por medio de un auto ofrecimiento constante. Aspira intensamente, pero sin impaciencia.

Una mente y un cuerpo poderosos y una gran fuerza vital son necesarios en la sadhana. Hay que tomar medidas especialmente para rechazar la inercia tamásica (10) y aportar vigor y fuerza en la estructura de la naturaleza.



--- VI ---

El camino del yoga tiene que ser algo vivo, no un principio mental o un método preestablecido al que uno se adhiere rígidamente, oponiéndose a cualquier modificación que fuera necesario efectuar.

No alterarse, permanecer tranquilo y confiado es la actitud correcta; pero es también necesario recibir la ayuda de la Madre y no sustraerse a su cuidado bajo ningún pretexto. No hay que justificarse con ideas de incapacidad, de ineptitud para responder a la ayuda de la Madre, prestando excesiva atención a los defectos y a los errores, y ayudando así a que la mente se aflija y se avergüence, porque estas ideas y estos sentimientos se convierten finalmente en fuentes de debilidad. Si surgen dificultades, pasos en falso o fracasos, hay que contemplarlos tranquilamente y pedir con calma y perseverancia la ayuda divina para eliminarlos, sin dejarse vencer por la inquietud, el dolor o el desaliento. El yoga no es un sendero fácil y el cambio total de la naturaleza no se puede lograr en un día.

El conflicto vital y la depresión son sin duda la consecuencia de un deseo demasiado vehemente en el esfuerzo precedente y de la tensión por la espera impaciente del resultado. Así, cuando se produce una caída de la consciencia, lo que emerge en la superficie es un vital desolado, decepcionado y perplejo que da paso franco a las instigaciones de la duda, de la desesperación y de la inercia procedentes del lado adverso de la naturaleza. Tienes que avanzar hacia una firme base de calma y de ecuanimidad tanto en el vital y en el físico, como en la consciencia mental. Que el pleno descenso de poder y de ananda se efectúe, pero en un adhar (11) sólido, capaz de contenerlo; sólo la completa ecuanimidad da esta capacidad y firmeza.

La amplitud y la calma son los fundamentos de la consciencia yóguica y la mejor condición para el crecimiento y la experiencia interiores. El establecimiento de una vasta calma en la consciencia física, que ocupe y llene el cuerpo mismo y todas sus células, puede llegar a constituir la base para su transformación; de hecho, sin esta amplitud y calma, la transformación sería difícilmente posible.

El propósito de la sadhana es que la consciencia se eleve hasta salir del cuerpo y se establezca encima, extendiéndose por todas partes, sin limitarse al cuerpo. Así liberado, se abre uno a todo lo que esté por encima de este nivel, por encima de la mente ordinaria, recibe desde allí todo lo que desciende de las alturas y observa todo lo que está debajo. Entonces es posible convertirse en el testigo libre de los planos inferiores y, dominándolos, ser un receptáculo o canal de todo lo que desciende y presiona al cuerpo para ponerlo en condiciones de ser el instrumento de una más alta manifestación y remodelarlo según una consciencia y una naturaleza superiores.

Lo que te sucede indica que la consciencia trata de afirmarse en esta liberación. Cuando se está en esta posición más alta, se descubre la libertad del Yo, el vasto silencio y la calma inmutable; pero hay que hacer que esta calma descienda también al cuerpo, a todos los planos inferiores, y se establezca allí como algo que, estando presente detrás de todos los movimientos, los contiene a todos.

Si tu consciencia se eleva por encima de la cabeza, quiere decir que va más allá de la mente ordinaria hacia el centro más alto que está en contacto con la consciencia superior, o bien hacia niveles ascendentes de la consciencia superior misma. El primer resultado es el silencio y la paz del Yo que forman la base de la consciencia superior; ésta puede después descender hasta los planos inferiores y penetrar en el cuerpo mismo. La Luz y la Fuerza pueden también descender. El ombligo y los centros situados debajo corresponden al ser vital y al físico; algo de la Fuerza superior puede haber descendido hasta éstos.

------------- Términos del sánscrito:

1. Sadhana - La práctica del yoga.

2. Shakti - La consciencia divina actuando en la materia.

3. Sadhaka - El que practica la disciplina yóguica.

4. Purusha - El alma, el yo consciente que sostiene las operaciones de la naturaleza (prakriti).

5. Prakriti - Naturaleza, energía activa y realizadora diferenciada del alma o ser consciente que observa y sostiene.

6. Sat-Purusha - El Ser divino.

7. Ananda - Felicidad, Bienaventuranza.

8. Bhakti - Devoción.

9. Yoga Shakti - La Fuerza que dirige el yoga.

10. Tamas - Estado de inercia.

11. Adhar - Vaso, receptáculo, vehículo; el conjunto formado por la mente, la vida y el cuerpo, considerado como receptáculo de la consciencia y de la fuerza espirituales.

Paz espiritual...

Hola queridos amigos, os escribo porque pienso que estamos en los últimos momentos de esta era. Cada día veo en las noticias, más guerras y sangre que se derrama impugnemente, lo cual me lleva a pensar, que como sigamos así, vamos directos a la destrucción de este planeta pero que luego será renovado. Ya no hay más tiempo y los 7 sellos ya han empezado a abrirse. Tuvimos muchas oportunidades, pero cada vez el mundo va a peor y esto inevitablemente acabará con un trágico final. Fuimos advertidos por Jesús, por la Virgen María aparecida en Francia y en Portugal a gente humilde pero no hemos hecho ni hacemos caso a sus mensajes. Lo único que está ahora en nuestras manos es luchar por un mundo justo, rezar mucho y ayudar a los demás en la medida de lo posible. Los gobiernos están metiendo mucho la pata y lo único que les interesa es tener dinero y poder, y aún encima, somos tan tontos que les votamos, pero no les votamos a ellos, les votamos al apocalipsis, a la destrucción del planeta porque ellos son lo único que representa y todos sus esfuerzos están únicamente orientados a cumplir dicho destino. La paz, el amor y la gratitud deben predominar sobre el odio, la desesperación y la autodestrucción, cosa de la que adolecen muchas personas de este mundo, aunque sí hay otras muchas que desean un mundo mejor, pero de seguir así, este mundo se acabará autodestruyendo porque hay mucha gente todavía dormida que no se da cuenta ni acepta el inmenso poder curativo y sanador del amor y opta por rechazar todo vestigio de solidaridad y generosidad hacia sí misma y hacia los demás. ¿ Cuántas manifestaciones en contra de los gobiernos corruptos se han producido en el mundo ?. Es un síntoma de que algo cambia, evidentemente, pero todavía hay muchísima gente que no se da cuenta de la realidad que está viviendo y tiene que despertar y si no despierta de una forma, tendrá que despertar de otra. Las manifestaciones por la paz producidas en España han servido de mucho y han cambiado a un gobierno mejor y más democrático gracias a nuestro nuevo presidente. Una cosa que la gente debe tener muy clara es que las guerras no traen libertad, sino sólo sufrimiento, es una forma de atentar contra los derechos propios y ajenos y de destrozar toda tranquilidad, aumentando el terror y disminuyendo en seguridad, ésto es lo único que traen las guerras. Odio, violencia, destrucción y caos, que por lo visto mucha gente todavía no ha entendido. De seguir así, las profecías bíblicas del apocalipsis que ya han empezado a cumplirse (terremotos, inundaciones, anticristos,...), nos llevaran a la autodestrucción de aquellos que no despierten. A veces, Dios nos da un empujoncito si vemos que no nos atrevemos a dar un paso hacia el amor, pero otras veces siente que debe dar un bofetón y agitarte muy fuerte para que despiertes porque ve que te estás muriendo y no recuperas la consciencia, por eso nos da tantas oportunidades, pero si ve que no las aceptamos, es más, las rechazamos y nos reímos de ellas, él no puede hacer otra cosa más que tirar por otro camino y avanzar por otra vía distinta que nos permita hallar nuestro camino de paz, verdad y amor que nos conduzca a la salvación eterna, promesa que desde un principio nos invitó a aceptar y nosotros como seres inconscientes la rechazamos. Cuando podíamos estar en el paraíso, felices, contentos y con todo el amor infinito que nos tuviéramos los unos a los otros, estamos en cambio matándonos, derramando sangre y haciéndonos daño, creandonos dolor unos a otros. Esto es muy triste e injusto. No debería ser así, pero así es. Mucho sufrimiento estamos sembrando en este mundo y mucho sufrimiento recogeremos como sigamos así. No hay otra alternativa: O salvación. O destrucción. Cada cual será responsable de sus actos. Como siga la Gran Babilonia, como describe la Biblia, tan dormida, se iniciará una guerra mundial, según el código secreto de la Biblia, que se iniciará en el 2006, que comenzará con un ataque al monte Megidó (Armagedón) situado en Jerusalén y en la que morirá gran parte de la humanidad. Conforme se acerque el hercólubus, habrá más catástrofes e inundaciones hasta culminar con la renovación absoluta del planeta. El anticristo ya está en la tierra, su número es el 666, número que todos los productos contienen en sus respectivos códigos de barras, y obligará a todos (según está escrito en el apocalipsis de la Biblia): ricos y pobres, libres y esclavos, grandes y pequeños, a ponerse esta marca con la que no puedan comprar ni vender y los que no se la pongan serán encarcelados e incluso se les dará muerte. Quien tenga oídos que oiga. Esta marca ya existe y es un microchip que tiene un dispositivo que emite una señal que viaja vía satélite mediante GPS, de modo que los gobiernos (gobernará para entonces el anticristo que será el mejor gobernante que haya existido), puedan controlar y saber dónde cada persona está en cada momento con un margen de error de sólo unos pies con la excusa de que así evitaran violaciones y secuestros, pero detrás de todo está un mal mucho mayor, oculto y secreto ignorado por todos nosotros que es el que dirige a la mayoría nuestros gobernantes que sólo son muñecos y a la par también a nosotros por seguirles y votarles. Como dijo Jesús: "Estamos viviendo el principio de los dolores". Esto no ha hecho nada más que comenzar, pero "¿ quién se contendrá al día de Jehová ?". Cuando veáis la abominación de la desolación en lugar santo, los que están estén en Judea huyan a los montes. También se habla en la Biblia del arrebatamiento: Uno estará moliendo y la otra haciendo barro, uno será dejado y el otro tomado. (Más o menos lo digo porque no me sé la Biblia de memoria). Y muchas otras profecías, casi todas catástrofes que se cumplirán de aquí al 21-12-2012 momento en el que el planeta hercólubus pasará muy cerca de la Tierra invirtiendo sus polos y arrasándolo todo para dar lugar a un mundo nuevo. El código secreto de la Biblia descubierto por el matemático Rips es el libro sellado del que habla la Biblia, en el que todos estamos contenidos en él y ya ha sido descubierto y casi descifrado. En él está contenido todo lo relativo al pasado y al futuro de la humanidad y del cual Michael Drosnin publicó unos libros muy interesantes (sobre todo el segundo: El nuevo código secreto de la Biblia (The contdown)) y el tercero se publicará aproximadamente en Noviembre del 2005. Cuando encuentre la clave, todo el código se podrá descifrar y ya la ha encontrado, sólo está en espera de que le dejen escavar en el Mar muerto donde se esconde un obelisco que fue lanzado por un vehículo (nave espacial), con nuestro adn por un extraterrestre. También aparece: Indicador marcando. Encontró el lugar exacto. Podría hablar de muchas más profecías, pero con estas me parece suficiente para alertar a la humanidad. Hay dos alternativas: el amor que nos conducirá a la salvación o el odio que nos llevará a la autodestrucción. Os envío toda mi paz y todo mi amor pidiendo por un mundo justo y libre de conflictos en el que todos nos amemos juntos como hermanos conviviendo. Paz y amor para todos, mis queridos amigos. Paz y amor por siempre.

El Secreto de la Paz Espiritual

El tesoro de la paz espiritual
Llegará la hora en que la paz sea tan grandemente deseada por los hombres, que la buscarán por todos los medios: en las religiones, en la ciencia y en las doctrinas, los creyentes y los que se dicen ateos y librepensadores, todos irán a un mismo punto en busca de esa paz, y cuando la encuentren, será porque se hallarán frente a Mí.
Quien logra cumplir sus pruebas con elevación, experimenta paz en ese cumplimiento. Aquél que camina con la vista puesta en el Cielo, no tropieza ni se lastima con los cardos del sendero de la restitución espiritual.

Convertíos en ángeles de la paz ; dejad caer como un rocío de vuestro espíritu la paz, que es fruto del amor, sobre todo el Universo.


Los tres pasos para obtener la paz espiritual.
1 Sed sencillos como palomas. Si los hombres desde un principio y a través de todas las edades hubiesen reconocido que el perfeccionamiento del espíritu constituiría su finalidad, otra hubiese sido su existencia y otras sus obras. Si el espíritu no desarrolla sus potencias ni emplea las virtudes que en él existen, no podrá haber paz en su vida, ni amor ni sentimientos de verdadera caridad. Si vuestra existencia en la Tierra fuera más sencilla, también la lucha sería menor.
2 Sed hombres de buena voluntad. ¿Recordáis aquellas palabras:"Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad"? Pues Yo os digo que con un poco de buena voluntad lograréis alcanzar la paz, aun en los momentos más difíciles.

3 No dejéis de practicar la oración, aun cuando sea tan breve que sólo dure cinco minutos, para que en ella sepáis hacer un buen examen con la luz de la conciencia, a fin de que observéis vuestras obras y sepáis lo que tenéis que corregiros. El que diariamente se examina, tendrá que mejorar su manera de pensar, de vivir, de hablar y de sentir.

¡Oh, amados! Id por los caminos, penetrad en los hogares y haced la paz por doquiera. Llevad la sonrisa en los labios, la alegría en el corazón y la paz en el espíritu.

Como Obtener Paz Espiritual En 7 Pasos

La paz espiritual es lo más valioso que podemos cultivar. Nadie nos puede dar paz espiritual, los únicos que realmente roban nuestra paz espiritual son nuestros pensamientos, las dudas. Para obtener paz espiritual no necesitamos irnos a recluirnos a alguna montaña, la paz espiritual se puede experimentar ahora mismo en el lugar en el que te encuentres. Lo más importante es valorar la paz espiritual. Si realmente la valoramos, haremos todo lo que sea posible por obtenerla.

Te doy unos cuantos consejos para obtener cada vez más paz espiritual.

1. Escoge cuidadosamente en que inviertes tu tiempo.

Si eres adicto a las noticias y gastas horas leyendo periódicos todos los días, nuestras mentes estarán agitadas por la negatividad que encuentras en el mundo. Es necesario despegarnos de la negatividad, y para lograrlo necesitamos dejar de pasar tiempo viendo la problemática que encuentras allá en el mundo. Si tienes 15 minutos libres no vallas directamente a prender tu televisor o a conectarte a Internet. Date la oportunidad de hacer algo positivo para ti. El problema de nuestra mente es se siente insegura a menos que no estés ocupado en algo. Sin embargo, cuando nos tranquilizamos la paz y la felicidad llegan a nuestro interior.

2. Controlar nuestros pensamientos

Nuestros pensamientos son los que determinan nuestro estado mental. Si constantemente tenemos pensamientos negativos y destructivos la paz mental nunca llegara a nosotros. Debemos de evitar a cualquier costo seguir teniendo este tipo de pensamientos negativos, claro no podremos ser maestros de nuestros pensamientos de un día a otro sin embargo tenemos que recordarnos que puedes elegir que pensamientos obedecer y cuales rechazar. Nunca te sientas una víctima de tus pensamientos.

3. Simplifica al máximo tu vida

Vida moderna, lugares, mucho tiempo que dedicar. Nos podemos sentir con la sensación de que nunca tendremos el tiempo suficiente para cumplir con nuestras tareas. Sin embargo, debemos de minimizar al máximo todas nuestras exigencias. Tomate tu tiempo para simplificar tu vida, ya que vas a encontrar muchas cosas que no vas a poder realizar, de hecho muy a menudo nos agregamos tareas innecesarias a nuestra agenda. Únicamente realiza las tareas mas importantes, y cuando las hagas: disfrútalas. Para poder experimentar la paz espiritual es importante evitar tener una vida llena de desorden con actividades y preocupaciones innecesarias.

4. Dedica tiempo a cultivar la paz espiritual

Todos los días utilizamos 8 horas para ganar dinero, ¿Qué acaso no podemos encontrar 15 minutos para encontrar paz espiritual? No importa cuánto dinero te ganes, el dinero no te va dar ningún tipo de paz, pero si únicamente utilizas 15 minutos en técnicas de meditación y relajación entonces la paz espiritual va ser posible. Meditación no significa únicamente estar sentado por 30 minutos, lo que se busca es experimentar es un estado de conciencia que este inundada de paz espiritual. La paz espiritual ocurre cuando hemos dejado de lado todos los pensamientos.

5. Se inmune a los halagos y a la critica

Si dependemos de las opiniones y de los halagos de otras personas, nunca encontraremos la paz espiritual. Los halagos y la crítica son solamente las 2 distintas caras de la misma moneda. Ambos no son más que el juicio de las demás personas. Sin embargo, no debemos de afectarnos ni por la crítica ni por el halago. Cuando lo hacemos estamos alimentando a los egos, lo que debemos de aprender es tener confianza en nosotros mismos. Esto no significa que debas de amarte a ti mismo de una forma egocéntrica, simplemente significa que nos valoramos y que confiamos en nuestras cualidades.

6. Se activamente desinteresado

La paz espiritual, la paz interior no significa que tengas que tener una vida de ermitaño. Laz paz espiritual es una actividad algo dinámica. Pero estas acciones deben ser realizadas sin motivos en nuestro interior ya que cuando servimos a los demás nos olvidamos de nosotros mismos, y cuando nos olvidamos de nosotros mismos no podemos tener paz espiritual.

7. Evita criticar a los demás

Si queremos paz espiritual, debemos sentir que nuestra paz espiritual depende del bienestar de los demás. Si somos indistintos a los sentimientos de los demás, va ser imposible que cuentes con paz spiritual ya que todo lo que das se regresa. Si ofrecemos una actitud pacífica los demás nos lo regresaran.