sábado, 16 de enero de 2010

Paz de conciencia y paz mental

En estos tiempos de creciente incertidumbre, hay tanto dolor, angustia y sufrimiento en todo el mundo que podría evitarse si se comprendiera y aplicara la verdad. Para muchos, la tranquilidad y la felicidad se obtienen al comprender la relación que existe entre la paz de conciencia y la paz mental, y al vivir los principios sobre los cuales se fundan ambas bendiciones.

Dios desea que cada uno de Sus hijos disfrute de la bendición trascendental de la paz de conciencia1. Una conciencia tranquila invita a estar libre de angustia, de dolor, de culpabilidad, de vergüenza y de la condenación propia; y otorga un cimiento para la felicidad. Es una condición de inmensa valía, pero aún así, pocos sobre la tierra la disfrutan. ¿Por qué? Porque la mayoría de las veces los principios sobre los cuales se basa la paz de conciencia o no se comprenden, o no se siguen en forma apropiada. Mi vida ha sido tan abundantemente dotada de paz de conciencia que desearía brindarte algunas ideas de cómo obtenerla.

La paz de conciencia es el ingrediente vital para que tengas paz mental. Sin paz de conciencia no puedes tener la verdadera paz mental. La paz de conciencia se relaciona con tu ser interior y es controlada por lo que haces. La paz de conciencia sólo se recibe de Dios mediante una vida recta y obediente; de otro modo, no podría existir. Por otro lado, la paz mental muchas veces se ve afectada por fuerzas externas como la preocupación por un hijo rebelde, los problemas económicos, las ofensas, ya sean reales o imaginarias, las condiciones en deterioro del mundo o el tener mucho que hacer pero tiempo insuficiente para hacerlo. La intranquilidad mental es temporal y transitoria. La paz mental se restaura al resolverse los problemas externos que la perturban. No sucede lo mismo con una conciencia atribulada, porque ella es un recordatorio constante y siempre presente de la necesidad de enmendar errores pasados, de aclarar una ofensa o de arrepentirse de una transgresión. Es verdad, se puede acallar una conciencia inquieta en forma temporaria al estimular físicamente la mente y el cuerpo cediendo a la tentación del alcohol, de las drogas, de la pornografía y de cosas peores. Todo ello al precio de una necesidad cada vez mayor y de un esfuerzo inútil de calmar la conciencia afligida, y corriendo el riesgo de caer en adicciones implacables. Existe una forma mejor de restaurar la paz de conciencia.

La facultad de tener una conciencia inquieta es un don de Dios que te ayuda a triunfar en esta vida terrenal. Es principalmente el resultado de la influencia de la Luz de Cristo en tu mente y en tu corazón. La Luz de Cristo es el poder o influencia divinos que proceden de Dios por medio de Jesucristo y es lo que da vida y luz a todas las cosas2. Induce a todos los seres racionales de la tierra a discernir la verdad del error, lo correcto de lo incorrecto. Activa la conciencia3. Su influencia se debilita a causa de la transgresión y la adicción, y se restablece mediante un arrepentimiento adecuado. La Luz de Cristo no es una persona sino un poder y una influencia que provienen de Dios, y, cuando se sigue, guía a la persona y la prepara para recibir la guía y la inspiración del Espíritu Santo4.

Es bueno recordar que aun con paz de conciencia, tú puedes tener períodos temporales en que la paz mental se vea interrumpida por preocupaciones externas. La comprensión que tengas de las razones causantes podría aliviar gran parte de la presión que éstas generan. A medida que tu vida personal se ajuste a las enseñanzas del Señor, te será posible buscar Su ayuda para resolver los problemas. De ese modo, tu fe en el Señor y en Sus enseñanzas te brindará paz mental. Tus esfuerzos serán escalones ascendentes hacia un mayor progreso personal, conforme encuentres las soluciones que el Espíritu te indique. Además, a medida que resuelvas esas pruebas, los demás recibirán muchas veces bendiciones a causa de ellas, si es que sus necesidades fueron la causa de los sentimientos que inquietaron tu mente.

En resumen, puedes recobrar la paz de conciencia al arrepentirte de las transgresiones personales que te hayan ocasionado conmoción interior. Entonces, la paz mental se asegurará resolviendo las presiones externas que te hayan causado la ansiedad, la preocupación y la angustia temporales. Sin embargo, por más que trates, no lograrás la felicidad perdurable sino hasta que, por medio del arrepentimiento, satisfagas personalmente la ley que hayas quebrantado a fin de devolver la paz a una conciencia atribulada.

Ya sea que tú seas alguien que reconozca la necesidad de arrepentirse y te sea difícil hacerlo o que seas alguien que se pregunte si se ha arrepentido lo suficiente para ser totalmente perdonado, podría ayudarte el repasar algunos de los principios fundamentales sobre los cuales se basa la paz de conciencia.

La ley que se quebranta por medio de la transgresión o del pecado ocasiona angustia en la mente y en el corazón por motivo de una conciencia ofendida. Al saber que todos Sus hijos espirituales, salvo Su Unigénito Jesucristo, violarían con o sin intención Sus leyes, nuestro Padre Eterno proporcionó un medio para corregir las consecuencias de tales hechos. Ya sea que la infracción sea grande o pequeña, la solución es la misma: Un arrepentimiento completo mediante la fe en Jesucristo y en Su expiación, y la obediencia a Sus mandamientos.

Cuando sea necesario, el arrepentimiento total requerirá que tú hagas algo. Si tú no te has familiarizado con los pasos establecidos del arrepentimiento, tales como la confesión y el abandono del pecado, la restitución, la obediencia y el buscar perdón, habla con tu obispo o estudia algo al respecto, tal como la obra maestra del presidente Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón. Además de cumplir con esos requisitos, el volver a tener la paz de conciencia se acelerará si pones atención en otro paso que a veces no se tiene en cuenta. El Salvador ha dejado en claro que, para recibir el perdón, debes perdonar a los demás las ofensas que de ellos hayas recibido.

“Yo, el Señor, perdonaré a quien sea mi voluntad perdonar, mas a vosotros os es requerido perdonar a todos los hombres.

“Y debéis decir en vuestros corazones: Juzgue Dios entre tú y yo, y te premie de acuerdo con tus hechos”5.

“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.

“Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”6.

Si siendo una víctima inocente se te ha hecho un gran daño, no guardes sentimientos de odio y de enojo por algo evidentemente injusto. Perdona al infractor aun cuando tú seas inocente. El hacerlo tal vez requiera un gran esfuerzo de tu parte. Algo así es muy difícil, pero es el camino seguro hacia la paz y la sanidad. Si fuera necesario castigar la transgresión grave que alguien haya cometido contra ti, deja que se encarguen de eso la Iglesia y las autoridades civiles. No te abrumes con pensamientos de venganza: el molino de justicia del Señor muele despacio pero extremadamente bien. En el plan del Señor, nadie escapa a las consecuencias de una violación sin resolver de Sus leyes. En Su tiempo y a Su manera, se exigirá el pago total por los hechos malos del impenitente.

Testifico que, de todos los pasos necesarios para el arrepentimiento, el de importancia más fundamental es que tengas la convicción de que el arrepentimiento se obtiene por medio de Jesucristo. Es crucial que sepas que sólo en Sus términos serás perdonado y que se te ayudará a medida que ejerzas fe en Cristo7. Eso significa que debes confiar en Él y en Sus enseñanzas. Satanás quiere hacerte creer que las transgresiones graves no se pueden vencer completamente. El Salvador dio Su vida para que, por medio del arrepentimiento, las consecuencias de todo pecado quedaran sin efecto, salvo el derramamiento de sangre inocente y el negar al Espíritu Santo8.

El fruto del verdadero arrepentimiento es el perdón, que abre la puerta para recibir todos los convenios y las ordenanzas que se brindan en esta tierra y para disfrutar de las bendiciones resultantes. Cuando el arrepentimiento es pleno y la persona ha quedado limpia, se obtiene una nueva visión de la vida y de sus posibilidades gloriosas. Qué maravillosa es la promesa del Señor: “He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más”9. El Señor es y será siempre fiel a Sus palabras.

Si tu conciencia está atribulada por leyes que se han quebrantado, te ruego, vuelve por favor. Vuelve a las tranquilas aguas refrescantes de la pureza personal. Vuelve a la calidez y a la seguridad del amor del Padre Celestial. Vuelve a la serenidad y a la paz de conciencia que se reciben al vivir los mandamientos de Dios.

¿Te puedo sugerir una forma de volver? Puedes comenzar solo y a tu propio ritmo. Te invito a que estudies detenidamente el Libro de Mormón. Hay muchos pasajes de las Escrituras que muestran cómo otros han vencido los impedimentos para el arrepentimiento. Por ejemplo, Alma le dice a Shiblón:

“Y ocurrió que durante tres días y tres noches me vi en el más amargo dolor y angustia de alma; y no fue sino hasta que imploré misericordia al Señor Jesucristo que recibí la remisión de mis pecados. Pero… clamé a él y hallé paz para mi alma.

“Y te he dicho esto, hijo mío, para que aprendas sabiduría, para que aprendas… que no hay otro modo o medio por el cual el hombre pueda ser salvo, sino en Cristo y por medio de él. He aquí, él es la vida y la luz del mundo”10.

Mediante ese pasaje, podrás ver que el sufrimiento no brinda el perdón; el perdón se recibe por medio de la fe en Cristo y la obediencia a Sus enseñanzas, para que Su don de redención efectúe el milagro. Él invita:

“He aquí, he venido… para traer redención al mundo, para salvar al mundo del pecado.

“Por tanto, al que se arrepintiere y viniere a mí como un niño pequeñito, yo lo recibiré… así pues, arrepentíos y venid a mí, vosotros, extremos de la tierra, y sed salvos”11.

Aplica lo que el Libro de Mormón te enseña. Medita en los versículos que hablan del Salvador; busca conocerle por medio de la oración. Pide a tu Padre Celestial que fortalezca tu fe en Su Hijo y te dé la fuerza para obedecer Sus mandamientos. Cuando estés listo, busca la ayuda de tu obispo para que te ayude a terminar el proceso del arrepentimiento. Entonces tendrás paz de conciencia y la seguridad de que el Señor te ha perdonado.

Regresa, por favor. No esperes hasta que todo esté en perfecto orden. Nosotros estaremos junto a ti. Te amamos. Regresa, por favor.

Si, en cambio, tú eres alguien que no se ha podido perdonar a sí mismo las graves transgresiones cometidas, aun cuando un juez en Israel te haya asegurado que tu arrepentimiento es adecuado; si te sientes obligado a condenarte continuamente y a sufrir al recordar con frecuencia los detalles de errores pasados, te ruego con toda mi alma que medites en esta declaración del Salvador:

“He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más.

“Por esto sabréis si un hombre se arrepiente de sus pecados: He aquí, los confesará y los abandonará”12.

El seguir sufriendo después de que haya habido un arrepentimiento apropiado no es obra del Señor sino del maestro del engaño, cuya meta es la de amarrarte y esclavizarte. Satanás te instará a seguir reviviendo una y otra vez los detalles de los errores pasados porque sabe que esos pensamientos hacen que parezca imposible obtener el perdón. De ese modo, Satanás trata de obtener control de tu mente y de tu cuerpo para manipularte como a un títere.

Testifico que, cuando un obispo o un presidente de estaca ha confirmado que tu arrepentimiento es suficiente, debes saber que tu obediencia ha permitido que la expiación de Jesucristo satisficiera las demandas de la justicia por las leyes que hayas quebrantado. Por consiguiente, ahora estás libre. Créelo. Seguir sufriendo los efectos angustiosos del pecado, después de un arrepentimiento adecuado, aunque ésa no sea la intención, es negar la efectividad de la expiación del Salvador en beneficio tuyo.

Cuando el recuerdo de errores pasados comenzó a invadir la mente de Ammón, él dirigió sus pensamientos a Jesucristo y al milagro del perdón. Entonces, el gozo, la gratitud y la acción de gracias por el amor del Salvador, y el perdón, reemplazaron su sufrimiento13. Por favor, ve y haz lo mismo. Hazlo ahora para que puedas disfrutar de la paz de conciencia y de la paz mental, y de las bendiciones que éstas traen consigo. En el nombre de Jesucristo. Amén.

CÓMO CONSEGUIR LA PAZ MENTAL Y EMOCIONAL

Antes que nada quiero dar una breve introducción de cómo llegué a la conclusión de lo que aquí propongo.

Después de 16 años de búsqueda en diferentes corrientes filosóficas, que por cierto todas me dejaron algo que me ha servido para poder comprender lo que hoy estoy comprendiendo, ¿qué es lo que hoy estoy comprendiendo? Estoy comprendiendo que entender algo es una cosa, comprenderlo es algo diferente y darme cuenta es otra cosa muy distinta de las dos anteriores.

Es decir puedo entender algo sin comprenderlo, así viví muchos años de mi vida, entendiendo sin comprender y creo que la mayoría de los seres humanos vivimos en este nivel “no sabemos y creemos que sabemos” y esto es la causa del sufrimiento (ignorancia e inconciencia)


Con el tiempo empecé a darme cuenta que había cosas que las entendía a cierto nivel pero que no las comprendía lo suficiente como para poder explicarlas expandirlas o profundizarlas, empecé a darme cuenta que estaba entrando a otro nivel de entendimiento, quería saber más sobre lo mismo.


Pasaron varios años en los cuales profundicé en muchas cosas, esto sucedió a nivel intelectual a pesar de que en el proceso había dinámicas vivenciales, en algunos conceptos profundicé tanto que me sentía muy satisfecho y orgulloso de la claridad con las que las exponía, expandía y explicaba en los cursos que impartía.

Mas con el tiempo me di cuenta de que muchos de mis compañeros y amigos de búsqueda incluyéndome, nos habíamos convertido en hábiles manipuladores con la información aprendida y comprendida, pero por más terapias que nos dábamos unos a otros o por más libros que leíamos, no se erradicaban de raíz los juicios, adicciones, compulsiones, miedos, traumas etc. Seguíamos atrapados en esos mecanismos de defender nuestras creencias, de alguna manera sentíamos cierto alivio de saber el origen de ellas y de sentir cierto descanso después de hacer catarsis y procesos de liberación de emociones reprimidas, pero la verdad seguíamos atrapados, solo que con máscaras más pulidas.(ego más sofisticado, mas refinado, mascaras de buenos jajaja)

Hasta que un día comprendí que para poder encontrar la verdadera Paz mental y emocional que andaba buscando y liberarme de esas adicciones, compulsiones, depresiones, celos, miedos etc…, era necesario que encontrara una técnica de meditación que me funcionara, es decir que sintiera que al estarla practicando se estaba elevando mi capacidad de darme cuenta, si no encontraba una que a mi me funcionara como yo comprendía que tenía que funcionar, entonces diseñaría una y la practicaría con una constancia y durante un tiempo razonable hasta que viera resultados nítidos y claros. Esto debido a que había practicado varias técnicas de meditación con las cuales sentía que solo me llevaban hasta cierto nivel y de ahí no pasaba.

Quiero compartir con usted la técnica de meditación que diseñé para aumentar mi capacidad de auto observación, y estar más tiempo en tiempo presente, dicha técnica la estoy enseñando en los cursos que imparto, con esto no quiero decir que soy un maestro o algo por el estilo, simplemente soy un ser humano común y corriente que se ha propuesto profundizar en mi auto conocimiento y quiero compartir mis experiencias.

Hace tres años aproximadamente empecé a desarrollar esta técnica de meditación a la cual le puse el nombre de “Validación” en la comprensión profunda de este concepto está una de las claves del porqué es tan efectiva esta sencilla técnica de meditación.

Esta meditación tiene el propósito de ir aumentando la capacidad de auto observación que desde mi experiencia es lo único que puede erradicar de raíz el conflicto mental, al estar practicando esta técnica de meditación me empezó a pasar algo muy curioso, empecé a darme cuenta por primera vez de algo maravilloso, de algo que no me había dado cuenta, ahora empezaba “a darme cuenta, a tomar conciencia” de mis procesos mentales, de los procesos mentales que me estaban causando las experiencias negativas, podía ver nítidamente el bombardeo de pensamientos causantes de la experiencia negativa, por primera vez me daba cuenta, que con el solo hecho de observar este proceso mental este disminuía considerablemente. En ese momento me puse muy alerta, sabiendo que acababa de encontrar algo nuevo para mi, esto ya lo sabía, ya lo había comprendido, incluso lo explicaba maravillosamente en mis cursos, pero por primera vez lo estaba viendo, lo estaba observando, lo estaba conociendo, me estaba dando cuenta de ello, no a través del razonamiento, no a través de la comprensión, si no a través de la observación y la contemplación sin juicios, esto causó en mi un gran impacto en mi forma de comprender.

Me di cuenta por primera vez, que darme cuenta era algo muy diferente de comprender algo. Que la comprensión es del intelecto, de la mente, el darse cuenta es de la conciencia, de la esencia, del Ser.

Empecé a darme cuenta, a observar, que a medida que aumentaba el flujo de pensamientos aumentaba mi experiencia negativa sin importar la polaridad de los pensamientos, es decir aunque los pensamientos fueran positivos, si era muy rápido el flujo me producían estrés, desesperación, angustia, etc., y que a medida que disminuía el flujo de pensamientos por minuto, la experiencia era mucho más placentera y relajada, y que entre más disminuía la cantidad, la experiencia era más y más sublime, armoniosa, relajada, una sensación indecible de tranquilidad y paz.

Ahí me di cuenta, (no lo comprendí con la mente), me di cuenta, lo vi, que para regresar a esa sensación de paz mental y emocional que tanto buscaba, era necesario aprender a disminuir la cantidad de pensamientos por minuto que pasaban por mi conciencia, que según la psicología son un promedio de 60 mil pensamientos por día en un adulto común.

Empecé a compartir esta técnica con los amigos y personas interesadas en estas cosas, y empezaron a reportarme excelentes resultados, hoy ya tenemos dos años enseñando esta técnica en los cursos que imparto.

El trabajo básico de la técnica de validación fue desarrollar una serie de auto instrucciones muy precisas para pensar en cada situación o mecanismo específico de la mente, con el propósito de que al pensarlo la mente lo reconozca como auto instrucciones, precisas y exactas, que no las sabotee analizándolas o descalificándolas por no reconocerla como instrucciones precisas. Como estos pensamientos son pensados por uno mismo, uno mismo deberá de ejecutar la instrucción pensada.

Ejemplo de una auto instrucción: Uno de los pensamientos con el cual trabajo a diario y que me da excelentes resultados es el siguiente: “Observa, observa” y lo uso de la siguiente manera: Cuando me doy cuenta de que estoy pensando en algo, no importa qué, solo sonrió y en ese momento deliberadamente y concientemente pienso la siguiente auto instrucción “OBSERVA, OBSERVA” cuando pienso este pensamiento inmediatamente me pongo en un estado de alerta y empiezo a observar lo que está pasando, y lo que está pasando sin lugar a dudas es que estoy respirando, por lo que, el primer paso sugerido es, observar la respiración y desde allí empiezo a observar lo que estoy sintiendo y lo que estoy pensando, y lo que está pasando en el exterior, (en ese orden) pero sin analizarlo o evaluarlo o juzgarlo, solo OBSERVARLO, CONTEMPLARLO, SIN JUICIOS, al hacer esto de manera correcta, lo que empieza a suceder de manera automática y sin esfuerzo es algo que llamo “VALIDACIÓN” por eso el nombre de la técnica.

Validar es: El Reconocimiento de la existencia de algo y su derecho de existir y es irrelevante si estoy de acuerdo o en desacuerdo con ello, esto está ahí, esta validación se produce sin análisis, sin juicios, sin comparaciones, solo sucede cuando estoy en ese estado de observar sin juicios, me doy cuenta de que lo que es, es. Es decir eso existe en el universo, esté yo de acuerdo o no, al darme cuenta de esto automáticamente se van desactivando los mecanismos inconcientes de invalidación a lo que es como es, que no son otra cosa que resistencias mentales inconcientes a lo que es como es.

Al repetir este sencillo proceso, una y otra ves durante todo el día con los ojos abiertos o con los ojos cerrados, en donde quiera que esté y sin importar lo que esté haciendo, incluyéndola también como técnica de meditación diaria a ojos cerrados, esta sencilla técnica va aumentando considerablemente nuestra capacidad de estar alerta, de estar en tiempo presente.

Este acto de estar pensando la auto instrucción una y otra vez y OBSERVAR Y CONTEMPLAR LO QUE ESTÁ PASANDO, va sacándonos suavemente tanto de los pensamientos del pasado, como de los disparates y las suposiciones mentales, jalando nuestra atención suavemente al AQUÍ Y AL AHORA a TIEMPO PRESENTE. LOGRANDO CON ELLO ESA PAZ MENTAL Y EMOCIONAL QUE ANDAMOS BUSCANDO.

Una de las cosas importantes a compartir es que me di cuenta con esta meditación, que el estar pensando es otra adicción más, como ser adicto a la droga, a la comida, al sexo etc. Somos adictos a estar pensando y hablando y usamos esto para evadirnos de tiempo presente, para sabotearnos el estar en el aquí y el ahora, lo maravilloso del asunto es que el mismo pensamiento defiende su existencia con otros pensamientos y así se perpetúa la trampa de estar pensando, analizando, comparando, comprendiendo y de esa manera nos estamos evadiendo de la experiencia del estar en tiempo presente en el aquí y el ahora.

Aclarando que esta técnica de meditación, no es para comprenderse, es para practicarse. Jajaja, y que solo funciona si se le practica con mucha constancia, con mucha continuidad, no importa cuantas veces se nos olvide practicarla, lo más importante es, cuantas veces la volvemos a reactivar.

Esperando que esta aportación sea de utilidad y autorizándolo a hacerle las correcciones y ajustes que usted crea conveniente para que sea más entendible y claro lo que aquí se expone.

Me despido de usted y en breve le estaré enviando las siguientes respuestas a sus amables preguntas.

Sinceramente

Cesar de Morey

CÓMO ALCANZAR LA PAZ MENTAL

--- I ---
La libertad progresiva y el imperio sobre la propia mente están perfectamente dentro de las posibilidades de todo aquel que tenga la fe y la voluntad de emprender esta conquista. Las posibilidades del ser mental no son limitadas; puede ser el libre Testigo y el Amo en su propia casa.

El primer paso es tener una mente sosegada. El silencio es un paso ulterior, pero es necesario obtener previamente el sosiego. Y por mente sosegada entiendo una consciencia mental interior que ve los pensamientos acercarse a ella y moverse en torno, pero no se siente a sí misma pensando, ni se identifica con los pensamientos, ni los considera suyos. Los pensamientos y los movimientos mentales pueden pasar a través de esta consciencia mental interior tal como los caminantes aparecen procedentes de cualquier parte y pasan a través de una campiña silenciosa; la mente sosegada los observa o ni siquiera se toma la molestia de observarlos, pero en ningún caso participa en la acción o pierde su tranquilidad.

El silencio es más que el sosiego. Puede obtenerse desterrando completamente los pensamientos de la mente interior, manteniéndolos mudos o completamente aparte. Pero se establece con mayor facilidad por un descenso procedente de lo alto; cuando sucede así, se percibe cómo desciende el silencio, cómo penetra y ocupa o rodea la consciencia personal, que tiende entonces a sumergirse en el vasto silencio impersonal.

Las palabras «paz, calma, sosiego, silencio», tienen cada una de ellas su propio matiz de significación, pero no es fácil definirlo exactamente.

Sosiego –Achanchalatá

Calma - Sthiratá

Paz - Shánti

Silencio - Nischala miraváta

El «sosiego» es un estado en el cual no hay inquietud ni perturbación.

La «calma» es un estado de sosiego inquebrantable que ningún bullicio ni inquietud pueden alterar; es un estado menos negativo que el sosiego.

La «paz» es un estado aún mas positivo que comporta un estable y armonioso sentido de liberación y de reposo.

El «silencio» es un estado en el cual no hay movimientos mentales o vitales de ningún género, o en el cual existe una profunda inmovilidad que ningún movimiento en la superficie puede penetrar o alterar.



--- II ---
No es posible construir los fundamentos del yoga si la mente está agitada. Lo primero que se requiere es sosiego mental. Además, la disolución de la consciencia personal no es el objetivo primordial del yoga; su propósito fundamental es abrir esta consciencia a una consciencia espiritual superior, y para eso también es de primera necesidad tener una mente sosegada.

Lo primero que hay que hacer en la sadhana (1) es establecer en la mente una paz y un silencio estables. De no hacerlo así, será posible tener experiencias, pero nada tendrá carácter permanente. Sólo en una mente silenciosa puede erigirse la verdadera consciencia.

Tener una mente sosegada no significa la ausencia total de pensamientos o de movimientos mentales, sino que éstos permanecen en la superficie y que en el interior se siente el ser verdadero separado, observándolos pero sin dejarse arrastrar, capaz de vigilarlos y de juzgarlos, de rechazar todo aquello que tiene que ser realizado, y de aceptar y de conservar todo aquello que es verdadera consciencia y experiencia verdadera.

La pasividad mental es una buena cosa, pero hay que tener cuidado de no ser pasivo mas que ante la Verdad y ante el toque de la divina Shakti. (2) Si uno es pasivo ante las incitaciones y las influencias de la naturaleza inferior, no será capaz de progresar o se expondrá a que las fuerzas adversas Puedan apartarle lejos del verdadero sendero del yoga.

Aspira a que la Madre te conceda este sosiego y esa calma bien establecidos en lamente y esta percepción constante del ser interior dentro de ti, separado de la naturaleza exterior y dirigido hacia la Luz y la Verdad.

Las fuerzas que obstaculizan el camino de la sadhana son las fuerzas de la naturaleza inferior mental, vital y física. Detrás de ellas se encuentran los poderes adversos de los mundos mental, vital y físico sutil. Tan sólo a partir del momento en que la mente y el corazón hayan logrado adoptar una orientación unidireccional y se hayan concentrado en una aspiración exclusiva hacia el Divino se podrá luchar con éxito contra estos poderes adversos.

El silencio es siempre una buena cosa; pero al decir sosiego mental no me refiero a un silencio completo. Quiero decir una mente libre de desorden y de inquietud, firme, ligera y contenta, para que pueda abrirse a la Fuerza que tiene que cambiar la naturaleza. Lo importante es librarse de la invasión habitual de los pensamientos perturbadores, de los sentimientos falsos, de la confusión de ideas y de los movimientos nocivos. Todo eso altera la naturaleza y la oscurece y obstaculiza la acción de la Fuerza; cuando la mente está sosegada y en paz, la Fuerza puede trabajar más fácilmente. Es menester que se puedan ver las cosas que hay que cambiar sin experimentar ningún trastorno ni depresión; el cambio se efectúa así con mayor facilidad.

La diferencia entre una mente vacía y una mente en calma es ésta: cuando la mente está vacía no hay en ella pensamientos, ni concepción, ni acción mental de ninguna clase, salvo una percepción esencial de las cosas sin formación de ideas; pero cuando la mente ha conseguido la calma, la sustancia misma del ser mental es la que permanece tranquila, tanto que nada la perturba. Y si se producen pensamientos o actividades, en ningún caso surgen de la mente, sino que vienen desde fuera y cruzan la mente como un vuelo de pájaros cruza el firmamento cuando el aire está inmóvil. Pasan sin alterar nada, sin dejar ninguna traza. Aunque mil imágenes o los más violentos acontecimientos la atraviesen, su calma inmóvil textura de la mente fuera una sustancia de eterna e indestructible. Una mente que haya alcanzado esta calma puede empezar a actuar, incluso intensa y poderosamente, pero conservará su sosiego fundamental, sin producir nada de sí misma, pero dando forma mental a lo que recibe de lo Alto sin añadirle nada suyo, con calma e imparcialidad, y, sin embargo con el gozo de la Verdad y el poder y la luz felices de su transmisión.

No es una cosa indeseable para la mente sumirse en el silencio, estar inmóvil y libre de pensamientos, puesto que al silenciarse la mente es cuando más a menudo se produce el descenso completo de una vasta paz procedente de lo Alto y, en esta vasta tranquilidad, la realización del Yo silencioso que está encima de la mente extendido por todas partes en su inmensidad. Lo que ocurre solamente, es que, cuando hay paz y silencio mental, la mente vital trata de precipitarse para ocupar el sitio, o bien la mente mecánica intenta, con el mismo propósito, hacer surgir su ronda de pensamientos habituales y triviales. Lo que debe hacer el sadhaka (3) es tener cuidado de rechazar y acallar esos intrusos de modo que, al menos durante la meditación, la paz y el sosiego de la mente y del ser vital sean completos. La mejor manera de hacerlo es manteniendo una voluntad fuerte y silenciosa. Esta voluntad es la voluntad del Purusha (4) detrás de la mente; cuando la mente está en paz, cuando permanece en silencio, puede percibirse la presencia del Purusha, también silencioso, separado de la acción de la naturaleza.

Tener calma, ser firme y arraigado en el espíritu, dhira shtira, poseer este sosiego de la mente, esta separación entre el Purusha interior y la Prakriti (5) exterior, es muy útil, casi indispensable. Pero no es posible tener calma y estar asentado en el espíritu en tanto que el ser está sujeto al torbellino de los pensamientos o la barahúnda de los movimientos vitales. Desapegarse, apartarse de ellos, sentirlos separados de sí, es indispensable.

Una gran ola (o un mar) de calma y la conciencia constante de una vasta y luminosa Realidad, tal es precisamente el carácter de la realización fundamental de la Verdad suprema en su primer contacto con la mente y el alma. No se puede pedir un mejor comienzo ni un mejor fundamento; es como una gran roca sobre la que puede construirse el resto. Ello significa ciertamente, no sólo una presencia, sino "la Presencia", y constituirá un gran error debilitar la experiencia por una falta de aceptación o por alguna duda sobre su carácter. No es necesario definirla, ni es conveniente tratar de configurarla en una imagen; porque esta Presencia es infinita en su naturaleza. Todo aquello que tenga que manifestar o exteriorizar de sí misma, lo hará inevitablemente por su propio poder, si hay una aceptación sostenida.

Es verdad, sin lugar a dudas, que es una gracia enviada, y la única manera de responder a una gracia tal es aceptarla con gratitud y, manteniéndose abierto, permitir al Poder que ha tocado la consciencia desarrollar en el ser lo que tenga que ser desarrollado. La transformación total de la naturaleza no pude hacerse en un momento; requiere necesariamente mucho tiempo y procede por etapas; la experiencia actual es solamente un inicio, un fundamento para la nueva conciencia en la cual será posible la transformación. La espontaneidad automática de la experiencia debe demostrar por sí misma que no tiene nada que ver con una construcción de la mente, de la voluntad o de las emociones; que procede de una Verdad que está más allá de esas cosas.

Rechazar las dudas implica, con toda certeza, haber alcanzado el control de nuestros propios pensamientos. Pero el hecho de controlar nuestros pensamientos es tan necesario, en el yoga y fuera del yaga, como el dominio de nuestras pasiones y de nuestros deseos vitales o el control de los movimientos de nuestro cuerpo. No es posible siquiera alcanzar el nivel de un ser mental plenamente desarrollado si uno no domina sus pensamientos, si no es su testigo, su juez y su amo, el Purusha mental, manomaya parusha, shakshi anumanta, ishvara.

No es menos inconveniente para el ser mental ser como una pelota de tenis sometida al impacto de los pensamientos desordenados e incontrolables, que ser como un barco a la deriva en medio de la tempestad de las pasiones y los deseos, o un esclavo de la inercia o de los impulsos del cuerpo. Ya sé que controlar los pensamientos es más difícil, porque el hombre, al ser primordialmente una criatura de la Pratriti mental, se identifica a sí mismo con los movimientos de su mente y no puede, de repente, disociarse y permanecer al margen y libre de los remolinos y turbulencias del torrente mental. Es relativamente fácil para él ejercer un control sobre su cuerpo, al menos sobre una cierta parte de sus movimientos. Le es menos fácil, pero aún perfectamente posible por medio de una lucha efectiva, establecer un dominio mental sobre sus impulsos y deseos vitales; pero sentarse encima del torbellino de sus pensamientos, como el Yogui Tántrico sobre el río, es menos fácil. No obstante, también es factible. Todos los hombres mentalmente desarrollados, aquellos que sobrepasan el término medio, de algún modo, o al menos en un determinado tiempo y para cierto propósito, han tenido que separar las dos partes de la mente, la parte activa que es una fábrica de pensamientos y la parte sosegada y soberana que es a la vez un Testigo y una Voluntad, observando los pensamientos juzgándolos, rechazándolos, eliminándolos o aceptándolos, ordenando correcciones y cambios; se han erigido en amos del ámbito mental han sido capaces de ejercer un imperio efectivo sobre sí, sámrájya.

El Yogui va aún más lejos. No sólo es el amo de es ámbito sino que, permaneciendo aún de alguna manera en la mente, logra escapar de la misma por así decirlo, y se sitúa por encima o completamente detrás y. Para él la imagen de la fábrica de pensamientos ya no es completamente válida; puesto que ve cómo los pensamientos nos vienen de fuera de la Mente universal o de la Naturaleza universal, a veces formados y distintos, a veces informes o embrionarios, en cuyo caso reciben forma en alguna parte dentro de nosotros. La tarea principal de nuestra mente consiste en responder, favorablemente con aceptación, o negativamente con repulsa, a esas olas de pensamientos (así como a las oleadas vitales o a las olas de energía físico sutil), o bien en dar forma mental personal a la sustancia de los pensamientos (o de los movimientos vitales) procedentes de la Naturaleza-Fuerza circundante.



--- III ---

Conserva el sosiego y no te inquietes si durante algún tiempo es un sosiego vacío; a menudo la consciencia es como un recipiente que tiene que ser vaciado de su contenido impuro e indeseable y que debe permanecer vacío momentáneamente, hasta que esté en condiciones de ser llenado otra vez con cosas nuevas y verdaderas, rectas y puras. Lo único que hay que evitar es rellenar la copa con el mismo turbio contenido de antes. Mientras tanto espera, ábrete hacia lo alto, pide con gran tranquilidad y firmeza, con un anhelo que no sea demasiado impaciente, que la paz penetre el silencio, y, cuando la paz esté allí, pide el gozo y la presencia.

La calma, aunque al principio parezca solamente una cosa negativa, es tan difícil de conseguir que el hecho de tener siquiera un poco de calma debe ser considerado como un gran paso hacia delante.

En realidad, la calma no es una cosa negativa, es la naturaleza misma del Sat-Purusha (6) y el fundamento positivo de la consciencia divina. Sea lo que fuere a lo que se aspire y lo que se obtenga, es necesario conservar la calma, porque si el Conocimiento, el Poder, el Ananda (7), vienen y no encuentran este fundamento, son incapaces de permanecer y deben retirarse hasta que la pureza y la paz divinas del Sat-Purusha estén establecidas permanentemente.

Aspira al resto de la divina Consciencia, pero con una aspiración sosegada y profunda. Esta aspiración puede ser ardiente a la vez que tranquila, pero nunca impaciente, inquieta, o llena de vehemencia rajásica.

Sólo en una mente y un ser sosegados la Verdad supramental puede edificar su verdadera creación.

En la sadhana la experiencia empieza necesariamente en el plano mental; el requisito indispensable es que esta experiencia sea sana y genuina. La presión del entendimiento y de la voluntad en la mente y el impulso emocional hacia Dios en el corazón son los dos primeros agentes del yoga, y la paz, la pureza y la calma (habiendo sosegado la agitación inferior) son precisamente la primera base que hay que establecer. Es mucho más importante lograr eso, en los comienzos, que ser favorecido con vislumbres de mundos suprafísicos, tener visiones, oír voces, o conseguir poderes. La purificación y la calma son requerimientos primordiales en el yoga. Sin éstas se pueden tener numerosas experiencias de este género (mundos, visiones, voces, etc.); pero cuando estas experiencias tienen lugar en una consciencia impura y agitada, son casi siempre desordenadas y confusas.

Al principio la paz y la calma no son permanentes; vienen y se van, y es necesario casi siempre que transcurra mucho tiempo para que puedan establecerse en la naturaleza. Es pues preferible evitar la impaciencia y proseguir resueltamente lo que se está haciendo. Si deseas tener alguna otra cosa además de la paz y de la calma, que sea la apertura completa del ser interior y la percepción del Poder divino trabajando en ti.

Aspira a eso sinceramente y con gran intensidad, pero sin impaciencia, y lo obtendrás.

Por fin tienes el verdadero fundamento de la sadhana. Esta calma, esta paz y esta sumisión constituyen la atmósfera apropiada para que pueda venir todo lo demás: conocimiento, fuerza, ananda. Deja que este estado se establezca completamente.

No perdura cuando estás trabajando porque todavía está circunscrito al ámbito mental propiamente dicho, el cual acaba tan sólo de recibir el don del silencio. Cuando la nueva consciencia esté totalmente formada y haya tomado posesión plenamente de la naturaleza vital y del ser físico (el vital hasta ahora ha sido tan sólo tocado o dominado por el silencio, no poseído por éste), entonces este defecto desaparecerá.

La tranquila consciencia de paz que tienes actualmente en la mente debe ser no sólo sosegada, sino vasta. Tienes que sentirla en todo lugar, sentirte y sentirlo todo en esta consciencia. Esto te ayudará también a hacer de la calma una base para la acción.

Cuando más vasta sea tu consciencia, más capacidad tendrás de recibir de lo alto. La Shakti podrá descender y aportar al organismo la fuerza y la luz así como la paz. Eso que sientes dentro de ti como algo estrecho y limitado la mente física; ésta puede ampliarse solamente si esta luz y esta consciencia más vasta descienden y toman posesa de la Naturaleza.

La inercia física que te aqueja no disminuirá ni desaparecerá probablemente hasta que la fuerza de lo alto descienda a tu organismo.

Conserva el sosiego, ábrete interiormente y pide a la divina Shakti que te confirme la calma y la paz, que amplíe el ámbito de tu consciencia y que le otorgue tanta luz y tanto poder como pueda ahora recibir y asimilar.

Procura no ser demasiado impaciente, pues eso podría perturbar de nuevo el sosiego y el equilibrio establecidos ya en tu naturaleza vital. Ten confianza en el resultado final y da tiempo para que el Poder efectúe su obra.

Aspira, concéntrate en el recto espíritu y, sean las que fueren las dificultades, ten la seguridad de que alcanzarás la meta que te has propuesto.

Tienes que aprender a vivir en la paz interior y en ese «algo más verdadero» que hay dentro de ti, y sentir que eso es tu verdadero ser. Debes considerar el resto como algo que no es tu yo verdadero, que no es más que un flujo de movimientos superficiales, cambiantes y reiterativos, que desaparecerán con seguridad a medida que emerja el yo verdadero.

La paz es el verdadero remedio; distraerse con un trabajo duro es sólo un alivio temporal, aunque una cierta actividad regular sea necesaria para un justo equilibrio de las diferentes partes del ser. Sentirla encima y alrededor de la cabeza es el primer paso; tienes que establecer contacto con la paz a fin de que descienda hacia ti y llene tu mente, tu vida y tu cuerpo, y te envuelva de tal suerte que puedas vivir inmerso en su seno, porque esta paz es el único signo de la presencia del Divino cerca de ti, y una vez la tengas todo lo demás comenzará a venir.



--- IV ---

La verdad en la palabra y en el pensamiento es muy importante. Cuanto más comprendas que la mentira no es una parte de ti, sino que viene a ti procedente del exterior, tanto más fácil será para ti rehusarla y rechazarla.

Persevera, y todo aquello que aún está torcido será enderezado y conocerás y sentirás constantemente la verdad de la presencia del Divino; así tu fe será justificada por la experiencia directa.

En primer lugar aspira y pide a la Madre que te conceda la tranquilidad mental, la pureza, la calma y la paz, una consciencia despertada, una devoción intensa, la fuerza y la capacidad espiritual de afrontar todas las dificultades interiores y exteriores y de perseverar hasta el final del yoga.

Si la consciencia se despierta y hay devoción e intensidad en la aspiración, la mente podrá crecer en el conocimiento, siempre que haya obtenido la tranquilidad y la paz.

Esto es debido a una conciencia y una sensibilidad muy vivas del ser físico, especialmente del vital-físico. Es bueno que el físico sea cada vez más consciente; pero éste no debería ser dominado por las reacciones humanas ordinarias que va siendo capaz de percibir, ni resultar gravemente afectado o trastornado por éstas.

Tanto en los nervios y el cuerpo como en la mente tiene que establecerse una vigorosa ecuanimidad, un dominio y un desapego que permitan al físico conocer sus físico conocer sus reacciones y tener contacto con éstas sin experimentar ninguna perturbación. El ser físico debe conocer y ser consciente de la presión y de los movimeintos que se producen en la atmósfera y rechazarlos y expulsarlos en vez de sentirlos y sufrirlos pasivamente.

Reconocer las propias debilidades y falsos y apartarse de éstos es el camino que conduce hacia la liberación.

No juzgar a nadie más que a uno mismo hasta que las cosas puedan contemplarse con una mente y un vital sosegados es una regla excelente. Además, no se debe permitir que la mente forme impresiones precipitadas sobre la base de alguna apariencia exterior, ni al vital que actúe en consecuencia.

Hay un sitio en el ser interior donde se puede permanecer siempre en calma y desde donde es posible considerar con equilibrio y discernimiento las perturbaciones de la consciencia de superficie y actuar sobre ésta a fin de modificarla. Si puedes aprender a vivir en esa calma del ser interior, habrás encontrado tu base estable.

No te dejes conmover ni inquietar por esas cosas. Lo que hay que hacer es mantener siempre firmemente la aspiración al Divino y afrontar con ecuanimidad y desapego todas las dificultades y todas las oposiciones. Para los que quieren seguir una vida espiritual, el Divino debe ser siempre lo primero; todo lo demás debe ser secundario.

Tienes que permanecer desapegado y contemplar las cosas con la tranquila visión interior de quien está íntimamente consagrado al Divino.

De momento tus experiencias se limitan al plano mental, y es así como tiene que ser. Muchos sadhakas son incapaces de adelantar porque se abren en el plano vital antes de que el mental y el psíquico estén a punto. Después del comienzo de algunas experiencias espirituales auténticas en el plano mental, se produce un descenso prematuro al vital que provoca gran confusión e inquietud. Hay que vigilar para que eso no ocurra. Las consecuencias son más graves todavía, si el alma vital del deseo se abre a la experiencia antes de que la mente haya sido tocada por las cosas del espíritu.

Aspira siempre a que la consciencia y la experiencia verdaderas penetren en la mente y en el ser psíquico y los deje a punto. Debes aspirar especialmente al sosiego, a la paz, a una fe llena de calma, a una creciente y firme amplitud, a tener más y más conocimiento, a una devoción profunda e intensa, pero sosegada.

No permitas que el ambiente y su oposición te perturbe. Son condiciones impuestas a menudo al principio como una especie de prueba. Si puedes permanecer tranquilo e imperturbable y continuar tu sadhana sin permitir que estas circunstancias te perturben interiormente, eso te ayudará a adquirir una fuerza muy necesaria; porque el sendero del yoga está siempre sembrado de dificultades interiores y exteriores, y para afrontarlas el sadhaka debe desarrollar una fuerza sosegada, firme y sólida.

El progreso espiritual interior no depende tanto de las condiciones exteriores como de la forma de reaccionar desde dentro ante éstas. Tal ha sido siempre el veredicto último de la experiencia espiritual. Esa es la razón por la cual nosotros insistimos en la necesidad de adoptar la actitud correcta y de perseverar en ésta, en obtener un estado interior que no dependa de las circunstancias exteriores, un estado de ecuanimidad y de calma, si al principio no es posible de felicidad interior, en retirarse cada vez más hacia adentro para mirar desde dentro hacia fuera, en vez de vivir en la mente de la superficie que está siempre a merced de los embates y de los choques de la vida. Tan sólo en este estado es posible ser más fuerte que la vida y que sus fuerzas perturbadoras y confiar en la victoria.

Permanecer tranquilo interiormente, firme en la voluntad de ir hasta el fin, rehusando inquietarse o desanimarse por las dificultades o las fluctuaciones, es una de las primeras cosas que hay que aprender en el Sendero. Obrar de otra manera, es fomentar la inestabilidad de la consciencia, la dificultad de mantener la experiencia que lamentabas. Sólo mantienes la firmeza y la calma interior, el curso de las experiencias podrá proseguir con una cierta regularidad -aunque nunca esté exento de periodos de interrupción y de fluctuación; pero si esos periodos son tratados de forma apropiada, pueden convertirse en periodos de asimilación que sirvan para allanar dificultades y no sean negativos para la sadhana.

Una atmósfera espiritual es más importante que las condiciones exteriores; conseguir esta atmósfera, creando también de esta manera el propio aire espiritual, en donde vivir y respirar, es la verdadera condición para el progreso.



--- V ---

Para ser capaz de recibir el Poder divino y dejar que actúe a través de uno en las cosas de la vida exterior, son necesarias tres condiciones:

1. Sosiego, ecuanimidad: no inquietarse por ninguna cosa que ocurra, mantener la mente inmóvil y firme, observando el juego de las fuerzas, pero permaneciendo tranquila.

2. Fe absoluta: fe en que lo que ocurra será lo mejor, pero también en que si uno llega a ser un verdadero instrumento, el resultado será el que la voluntad propia, guiada por la Luz, divina reconozca como la cosa que hay que hacer: kartavyam-karma.

3. Receptividad: la capacidad de recibir la Fuerza divina, de sentir su presencia y la presencia de la Madre en ésta, y permitirle que haga su obra, guiando la visión, la voluntad y la acción de uno mismo. Si este poder y esta presencia pueden ser percibidos y esta plasticidad se hace habitual en la consciencia en medio de la acción -pero plasticidad solamente a la Fuerza divina, sin mezcla de ningún elemento extraño- el resultado final está asegurado.

La ecuanimidad es una parte muy importante de nuestro yoga. Es necesario mantener la ecuanimidad en el dolor y en el sufrimiento, y eso significa soportarlos con firmeza y calma, no estar inquieto, turbado, deprimido o descorazonado, y seguir hacia delante con una fe inquebrantable en la Voluntad divina. Pero la ecuanimidad no implica una aceptación inerte. Si, por ejemplo, fracasas durante un cierto tiempo en una determinada tentativa de la sadhana, tienes que conservar la ecuanimidad, sin inquietarte ni desalentarte; pero no debes aceptar este fracaso como una indicación de la Voluntad divina y desistir del intento. Debes más bien descubrir la razón y el significado del fracaso y seguir avanzando lleno de fe en la victoria. Del mismo modo hay que proceder con la enfermedad: no tienes que afligirte, ni perturbarte o inquietarte; pero no aceptes la enfermedad como una expresión de la Voluntad divina; considérala más bien como una imperfección del cuerpo de la que hay que desembarazarse del mismo modo que tratas de librarte de las imperfecciones del vital o de los errores de la mente.

Sin ecuanimidad, samata, no puede haber ningún fundamento firme para la sadhana. Por muy ingratas que sean las circunstancias, por muy desagradable que sea la conducta de los demás, tienes que aprender a afrontarlas con una perfecta calma y sin ninguna reacción perturbadora. Esas cosas son la piedra de toque de la ecuanimidad del alma. Es fácil conservar la calma y la serenidad cuando las cosas van bien y la gente y las circunstancias son agradables; pero cuando son todo lo contrario es cuando la plenitud de la calma, de la paz y de la ecuanimidad puede ser probada, fortalecida y perfeccionada.

Lo que te ha sucedido muestra cuáles son las condiciones del estado en el cual el Poder divino sustituye al ego y dirige la acción, haciendo de la mente, de la vida, y el cuerpo su instrumento. Un silencio receptivo de la mente, la desaparición del ego mental, la reducción del ser mental a la posición de testigo, un contacto íntimo con el Poder divino y una apertura del ser a esta influencia y a ninguna otra, tales son las condiciones requeridas para llegar a ser un instrumento del Divino, movido por él y sólo por él.

El silencio mental no conduce por sí mismo a la consciencia supramental; hay muchos estados, planos o niveles de consciencia entre la mente humana y la Supermente. El silencio abre la mente y el resto del ser a cosas más grandes, algunas veces a la consciencia cósmica, algunas veces a la experiencia del Yo silencioso, algunas veces a la Presencia o al Poder del Divino, algunas veces a una consciencia más alta que la perteneciente a la mente humana; el silencio mental es la condición más favorable para que cualquiera de esas experiencias pueda tener lugar. En nuestro yoga es la mejor condición, pero no la única, para que el Poder divino descienda, primero sobre la consciencia individual y después dentro de ésta, y ejecute allí la tarea de transformar esa consciencia, dándole las experiencias necesarias, cambiando su visión de las cosas y todos sus movimientos y conduciéndola de etapa en etapa hasta que esté a punto para el último cambio, la transformación supramental.

La experiencia de la sensación de un «bloque sólido» indica el descenso de una fuerza y de una paz sustanciales en el ser exterior, y sobre todo en el vital-físico. Esto es siempre lo que constituye el fundamento, la base segura sobre la cual todo lo demás ananda, luz, conocimiento, bhakti (8) puede después descender, apoyarse o actuar con seguridad. En la otra experiencia hubo adormecimiento porque el movimiento estaba dirigido hacia el interior; pero aquí la Yoga-Shakti (9) se mueve hacia fuera en la naturaleza exterior plenamente despierta: como un primer paso para establecer allí el yoga y sus experiencias. Esa es la razón por la cual ahora no hay ese adormecimiento que era el signo de que la consciencia tendía a retirarse de las partes exteriores.

No te olvides nunca de que la condición primordial de una sádhaná sin peligro es la tranquilidad interior resultante de la purificación de una mente y de un vital agitados. Acuérdate también de que el hecho de sentir la presencia de la Madre mientras se está actuando exteriormente, constituye ya un gran paso que no se puede dar sin un progreso interior considerable. Esa necesidad que notas tan intensamente, pero que no puedes definir, es, probablemente, una constante y nítida percepción de la fuerza de la Madre trabajando dentro de ti, descendiendo de lo alto y tomando posesión de los diferentes planos de tu ser. Este es muchas veces el estado que precede al doble movimiento de ascenso y de descenso, que llegará ciertamente a su debido tiempo. Estas experiencias pueden tardar mucho tiempo en manifestarse visiblemente, sobre todo si la mente es muy activa y no tiene el hábito del silencio. Mientras el velo de esa actividad subsiste, tiene que hacerse mucho trabajo detrás de la pantalla móvil de la mente y el sadhaka cree que no pasa nada, siendo así que, de hecho, se está efectuando una gran preparación. Si quieres un progreso más rápido y más visible, el único modo de lograrlo es haciendo emerger el ser psíquico a la superficie por medio de un auto ofrecimiento constante. Aspira intensamente, pero sin impaciencia.

Una mente y un cuerpo poderosos y una gran fuerza vital son necesarios en la sadhana. Hay que tomar medidas especialmente para rechazar la inercia tamásica (10) y aportar vigor y fuerza en la estructura de la naturaleza.



--- VI ---

El camino del yoga tiene que ser algo vivo, no un principio mental o un método preestablecido al que uno se adhiere rígidamente, oponiéndose a cualquier modificación que fuera necesario efectuar.

No alterarse, permanecer tranquilo y confiado es la actitud correcta; pero es también necesario recibir la ayuda de la Madre y no sustraerse a su cuidado bajo ningún pretexto. No hay que justificarse con ideas de incapacidad, de ineptitud para responder a la ayuda de la Madre, prestando excesiva atención a los defectos y a los errores, y ayudando así a que la mente se aflija y se avergüence, porque estas ideas y estos sentimientos se convierten finalmente en fuentes de debilidad. Si surgen dificultades, pasos en falso o fracasos, hay que contemplarlos tranquilamente y pedir con calma y perseverancia la ayuda divina para eliminarlos, sin dejarse vencer por la inquietud, el dolor o el desaliento. El yoga no es un sendero fácil y el cambio total de la naturaleza no se puede lograr en un día.

El conflicto vital y la depresión son sin duda la consecuencia de un deseo demasiado vehemente en el esfuerzo precedente y de la tensión por la espera impaciente del resultado. Así, cuando se produce una caída de la consciencia, lo que emerge en la superficie es un vital desolado, decepcionado y perplejo que da paso franco a las instigaciones de la duda, de la desesperación y de la inercia procedentes del lado adverso de la naturaleza. Tienes que avanzar hacia una firme base de calma y de ecuanimidad tanto en el vital y en el físico, como en la consciencia mental. Que el pleno descenso de poder y de ananda se efectúe, pero en un adhar (11) sólido, capaz de contenerlo; sólo la completa ecuanimidad da esta capacidad y firmeza.

La amplitud y la calma son los fundamentos de la consciencia yóguica y la mejor condición para el crecimiento y la experiencia interiores. El establecimiento de una vasta calma en la consciencia física, que ocupe y llene el cuerpo mismo y todas sus células, puede llegar a constituir la base para su transformación; de hecho, sin esta amplitud y calma, la transformación sería difícilmente posible.

El propósito de la sadhana es que la consciencia se eleve hasta salir del cuerpo y se establezca encima, extendiéndose por todas partes, sin limitarse al cuerpo. Así liberado, se abre uno a todo lo que esté por encima de este nivel, por encima de la mente ordinaria, recibe desde allí todo lo que desciende de las alturas y observa todo lo que está debajo. Entonces es posible convertirse en el testigo libre de los planos inferiores y, dominándolos, ser un receptáculo o canal de todo lo que desciende y presiona al cuerpo para ponerlo en condiciones de ser el instrumento de una más alta manifestación y remodelarlo según una consciencia y una naturaleza superiores.

Lo que te sucede indica que la consciencia trata de afirmarse en esta liberación. Cuando se está en esta posición más alta, se descubre la libertad del Yo, el vasto silencio y la calma inmutable; pero hay que hacer que esta calma descienda también al cuerpo, a todos los planos inferiores, y se establezca allí como algo que, estando presente detrás de todos los movimientos, los contiene a todos.

Si tu consciencia se eleva por encima de la cabeza, quiere decir que va más allá de la mente ordinaria hacia el centro más alto que está en contacto con la consciencia superior, o bien hacia niveles ascendentes de la consciencia superior misma. El primer resultado es el silencio y la paz del Yo que forman la base de la consciencia superior; ésta puede después descender hasta los planos inferiores y penetrar en el cuerpo mismo. La Luz y la Fuerza pueden también descender. El ombligo y los centros situados debajo corresponden al ser vital y al físico; algo de la Fuerza superior puede haber descendido hasta éstos.

------------- Términos del sánscrito:

1. Sadhana - La práctica del yoga.

2. Shakti - La consciencia divina actuando en la materia.

3. Sadhaka - El que practica la disciplina yóguica.

4. Purusha - El alma, el yo consciente que sostiene las operaciones de la naturaleza (prakriti).

5. Prakriti - Naturaleza, energía activa y realizadora diferenciada del alma o ser consciente que observa y sostiene.

6. Sat-Purusha - El Ser divino.

7. Ananda - Felicidad, Bienaventuranza.

8. Bhakti - Devoción.

9. Yoga Shakti - La Fuerza que dirige el yoga.

10. Tamas - Estado de inercia.

11. Adhar - Vaso, receptáculo, vehículo; el conjunto formado por la mente, la vida y el cuerpo, considerado como receptáculo de la consciencia y de la fuerza espirituales.

Paz espiritual...

Hola queridos amigos, os escribo porque pienso que estamos en los últimos momentos de esta era. Cada día veo en las noticias, más guerras y sangre que se derrama impugnemente, lo cual me lleva a pensar, que como sigamos así, vamos directos a la destrucción de este planeta pero que luego será renovado. Ya no hay más tiempo y los 7 sellos ya han empezado a abrirse. Tuvimos muchas oportunidades, pero cada vez el mundo va a peor y esto inevitablemente acabará con un trágico final. Fuimos advertidos por Jesús, por la Virgen María aparecida en Francia y en Portugal a gente humilde pero no hemos hecho ni hacemos caso a sus mensajes. Lo único que está ahora en nuestras manos es luchar por un mundo justo, rezar mucho y ayudar a los demás en la medida de lo posible. Los gobiernos están metiendo mucho la pata y lo único que les interesa es tener dinero y poder, y aún encima, somos tan tontos que les votamos, pero no les votamos a ellos, les votamos al apocalipsis, a la destrucción del planeta porque ellos son lo único que representa y todos sus esfuerzos están únicamente orientados a cumplir dicho destino. La paz, el amor y la gratitud deben predominar sobre el odio, la desesperación y la autodestrucción, cosa de la que adolecen muchas personas de este mundo, aunque sí hay otras muchas que desean un mundo mejor, pero de seguir así, este mundo se acabará autodestruyendo porque hay mucha gente todavía dormida que no se da cuenta ni acepta el inmenso poder curativo y sanador del amor y opta por rechazar todo vestigio de solidaridad y generosidad hacia sí misma y hacia los demás. ¿ Cuántas manifestaciones en contra de los gobiernos corruptos se han producido en el mundo ?. Es un síntoma de que algo cambia, evidentemente, pero todavía hay muchísima gente que no se da cuenta de la realidad que está viviendo y tiene que despertar y si no despierta de una forma, tendrá que despertar de otra. Las manifestaciones por la paz producidas en España han servido de mucho y han cambiado a un gobierno mejor y más democrático gracias a nuestro nuevo presidente. Una cosa que la gente debe tener muy clara es que las guerras no traen libertad, sino sólo sufrimiento, es una forma de atentar contra los derechos propios y ajenos y de destrozar toda tranquilidad, aumentando el terror y disminuyendo en seguridad, ésto es lo único que traen las guerras. Odio, violencia, destrucción y caos, que por lo visto mucha gente todavía no ha entendido. De seguir así, las profecías bíblicas del apocalipsis que ya han empezado a cumplirse (terremotos, inundaciones, anticristos,...), nos llevaran a la autodestrucción de aquellos que no despierten. A veces, Dios nos da un empujoncito si vemos que no nos atrevemos a dar un paso hacia el amor, pero otras veces siente que debe dar un bofetón y agitarte muy fuerte para que despiertes porque ve que te estás muriendo y no recuperas la consciencia, por eso nos da tantas oportunidades, pero si ve que no las aceptamos, es más, las rechazamos y nos reímos de ellas, él no puede hacer otra cosa más que tirar por otro camino y avanzar por otra vía distinta que nos permita hallar nuestro camino de paz, verdad y amor que nos conduzca a la salvación eterna, promesa que desde un principio nos invitó a aceptar y nosotros como seres inconscientes la rechazamos. Cuando podíamos estar en el paraíso, felices, contentos y con todo el amor infinito que nos tuviéramos los unos a los otros, estamos en cambio matándonos, derramando sangre y haciéndonos daño, creandonos dolor unos a otros. Esto es muy triste e injusto. No debería ser así, pero así es. Mucho sufrimiento estamos sembrando en este mundo y mucho sufrimiento recogeremos como sigamos así. No hay otra alternativa: O salvación. O destrucción. Cada cual será responsable de sus actos. Como siga la Gran Babilonia, como describe la Biblia, tan dormida, se iniciará una guerra mundial, según el código secreto de la Biblia, que se iniciará en el 2006, que comenzará con un ataque al monte Megidó (Armagedón) situado en Jerusalén y en la que morirá gran parte de la humanidad. Conforme se acerque el hercólubus, habrá más catástrofes e inundaciones hasta culminar con la renovación absoluta del planeta. El anticristo ya está en la tierra, su número es el 666, número que todos los productos contienen en sus respectivos códigos de barras, y obligará a todos (según está escrito en el apocalipsis de la Biblia): ricos y pobres, libres y esclavos, grandes y pequeños, a ponerse esta marca con la que no puedan comprar ni vender y los que no se la pongan serán encarcelados e incluso se les dará muerte. Quien tenga oídos que oiga. Esta marca ya existe y es un microchip que tiene un dispositivo que emite una señal que viaja vía satélite mediante GPS, de modo que los gobiernos (gobernará para entonces el anticristo que será el mejor gobernante que haya existido), puedan controlar y saber dónde cada persona está en cada momento con un margen de error de sólo unos pies con la excusa de que así evitaran violaciones y secuestros, pero detrás de todo está un mal mucho mayor, oculto y secreto ignorado por todos nosotros que es el que dirige a la mayoría nuestros gobernantes que sólo son muñecos y a la par también a nosotros por seguirles y votarles. Como dijo Jesús: "Estamos viviendo el principio de los dolores". Esto no ha hecho nada más que comenzar, pero "¿ quién se contendrá al día de Jehová ?". Cuando veáis la abominación de la desolación en lugar santo, los que están estén en Judea huyan a los montes. También se habla en la Biblia del arrebatamiento: Uno estará moliendo y la otra haciendo barro, uno será dejado y el otro tomado. (Más o menos lo digo porque no me sé la Biblia de memoria). Y muchas otras profecías, casi todas catástrofes que se cumplirán de aquí al 21-12-2012 momento en el que el planeta hercólubus pasará muy cerca de la Tierra invirtiendo sus polos y arrasándolo todo para dar lugar a un mundo nuevo. El código secreto de la Biblia descubierto por el matemático Rips es el libro sellado del que habla la Biblia, en el que todos estamos contenidos en él y ya ha sido descubierto y casi descifrado. En él está contenido todo lo relativo al pasado y al futuro de la humanidad y del cual Michael Drosnin publicó unos libros muy interesantes (sobre todo el segundo: El nuevo código secreto de la Biblia (The contdown)) y el tercero se publicará aproximadamente en Noviembre del 2005. Cuando encuentre la clave, todo el código se podrá descifrar y ya la ha encontrado, sólo está en espera de que le dejen escavar en el Mar muerto donde se esconde un obelisco que fue lanzado por un vehículo (nave espacial), con nuestro adn por un extraterrestre. También aparece: Indicador marcando. Encontró el lugar exacto. Podría hablar de muchas más profecías, pero con estas me parece suficiente para alertar a la humanidad. Hay dos alternativas: el amor que nos conducirá a la salvación o el odio que nos llevará a la autodestrucción. Os envío toda mi paz y todo mi amor pidiendo por un mundo justo y libre de conflictos en el que todos nos amemos juntos como hermanos conviviendo. Paz y amor para todos, mis queridos amigos. Paz y amor por siempre.

El Secreto de la Paz Espiritual

El tesoro de la paz espiritual
Llegará la hora en que la paz sea tan grandemente deseada por los hombres, que la buscarán por todos los medios: en las religiones, en la ciencia y en las doctrinas, los creyentes y los que se dicen ateos y librepensadores, todos irán a un mismo punto en busca de esa paz, y cuando la encuentren, será porque se hallarán frente a Mí.
Quien logra cumplir sus pruebas con elevación, experimenta paz en ese cumplimiento. Aquél que camina con la vista puesta en el Cielo, no tropieza ni se lastima con los cardos del sendero de la restitución espiritual.

Convertíos en ángeles de la paz ; dejad caer como un rocío de vuestro espíritu la paz, que es fruto del amor, sobre todo el Universo.


Los tres pasos para obtener la paz espiritual.
1 Sed sencillos como palomas. Si los hombres desde un principio y a través de todas las edades hubiesen reconocido que el perfeccionamiento del espíritu constituiría su finalidad, otra hubiese sido su existencia y otras sus obras. Si el espíritu no desarrolla sus potencias ni emplea las virtudes que en él existen, no podrá haber paz en su vida, ni amor ni sentimientos de verdadera caridad. Si vuestra existencia en la Tierra fuera más sencilla, también la lucha sería menor.
2 Sed hombres de buena voluntad. ¿Recordáis aquellas palabras:"Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad"? Pues Yo os digo que con un poco de buena voluntad lograréis alcanzar la paz, aun en los momentos más difíciles.

3 No dejéis de practicar la oración, aun cuando sea tan breve que sólo dure cinco minutos, para que en ella sepáis hacer un buen examen con la luz de la conciencia, a fin de que observéis vuestras obras y sepáis lo que tenéis que corregiros. El que diariamente se examina, tendrá que mejorar su manera de pensar, de vivir, de hablar y de sentir.

¡Oh, amados! Id por los caminos, penetrad en los hogares y haced la paz por doquiera. Llevad la sonrisa en los labios, la alegría en el corazón y la paz en el espíritu.

Como Obtener Paz Espiritual En 7 Pasos

La paz espiritual es lo más valioso que podemos cultivar. Nadie nos puede dar paz espiritual, los únicos que realmente roban nuestra paz espiritual son nuestros pensamientos, las dudas. Para obtener paz espiritual no necesitamos irnos a recluirnos a alguna montaña, la paz espiritual se puede experimentar ahora mismo en el lugar en el que te encuentres. Lo más importante es valorar la paz espiritual. Si realmente la valoramos, haremos todo lo que sea posible por obtenerla.

Te doy unos cuantos consejos para obtener cada vez más paz espiritual.

1. Escoge cuidadosamente en que inviertes tu tiempo.

Si eres adicto a las noticias y gastas horas leyendo periódicos todos los días, nuestras mentes estarán agitadas por la negatividad que encuentras en el mundo. Es necesario despegarnos de la negatividad, y para lograrlo necesitamos dejar de pasar tiempo viendo la problemática que encuentras allá en el mundo. Si tienes 15 minutos libres no vallas directamente a prender tu televisor o a conectarte a Internet. Date la oportunidad de hacer algo positivo para ti. El problema de nuestra mente es se siente insegura a menos que no estés ocupado en algo. Sin embargo, cuando nos tranquilizamos la paz y la felicidad llegan a nuestro interior.

2. Controlar nuestros pensamientos

Nuestros pensamientos son los que determinan nuestro estado mental. Si constantemente tenemos pensamientos negativos y destructivos la paz mental nunca llegara a nosotros. Debemos de evitar a cualquier costo seguir teniendo este tipo de pensamientos negativos, claro no podremos ser maestros de nuestros pensamientos de un día a otro sin embargo tenemos que recordarnos que puedes elegir que pensamientos obedecer y cuales rechazar. Nunca te sientas una víctima de tus pensamientos.

3. Simplifica al máximo tu vida

Vida moderna, lugares, mucho tiempo que dedicar. Nos podemos sentir con la sensación de que nunca tendremos el tiempo suficiente para cumplir con nuestras tareas. Sin embargo, debemos de minimizar al máximo todas nuestras exigencias. Tomate tu tiempo para simplificar tu vida, ya que vas a encontrar muchas cosas que no vas a poder realizar, de hecho muy a menudo nos agregamos tareas innecesarias a nuestra agenda. Únicamente realiza las tareas mas importantes, y cuando las hagas: disfrútalas. Para poder experimentar la paz espiritual es importante evitar tener una vida llena de desorden con actividades y preocupaciones innecesarias.

4. Dedica tiempo a cultivar la paz espiritual

Todos los días utilizamos 8 horas para ganar dinero, ¿Qué acaso no podemos encontrar 15 minutos para encontrar paz espiritual? No importa cuánto dinero te ganes, el dinero no te va dar ningún tipo de paz, pero si únicamente utilizas 15 minutos en técnicas de meditación y relajación entonces la paz espiritual va ser posible. Meditación no significa únicamente estar sentado por 30 minutos, lo que se busca es experimentar es un estado de conciencia que este inundada de paz espiritual. La paz espiritual ocurre cuando hemos dejado de lado todos los pensamientos.

5. Se inmune a los halagos y a la critica

Si dependemos de las opiniones y de los halagos de otras personas, nunca encontraremos la paz espiritual. Los halagos y la crítica son solamente las 2 distintas caras de la misma moneda. Ambos no son más que el juicio de las demás personas. Sin embargo, no debemos de afectarnos ni por la crítica ni por el halago. Cuando lo hacemos estamos alimentando a los egos, lo que debemos de aprender es tener confianza en nosotros mismos. Esto no significa que debas de amarte a ti mismo de una forma egocéntrica, simplemente significa que nos valoramos y que confiamos en nuestras cualidades.

6. Se activamente desinteresado

La paz espiritual, la paz interior no significa que tengas que tener una vida de ermitaño. Laz paz espiritual es una actividad algo dinámica. Pero estas acciones deben ser realizadas sin motivos en nuestro interior ya que cuando servimos a los demás nos olvidamos de nosotros mismos, y cuando nos olvidamos de nosotros mismos no podemos tener paz espiritual.

7. Evita criticar a los demás

Si queremos paz espiritual, debemos sentir que nuestra paz espiritual depende del bienestar de los demás. Si somos indistintos a los sentimientos de los demás, va ser imposible que cuentes con paz spiritual ya que todo lo que das se regresa. Si ofrecemos una actitud pacífica los demás nos lo regresaran.

Lograr la paz interior

Lograr nuestra paz interior en días tan revueltos es difícil, requiere mucho trabajo y disciplina… pero es muy necesario.

Para poder seguir adelante con nuestras vidas debemos aceptar aquellas dificultades que la vida nos presenta y encontrar soluciones a nuestros problemas, es decir, debemos tratar de tener esa paz, ese minuto con nosotras mismas.
Es el comienzo de un nuevo año, y cuando lo pensamos se nos hace un mundo volver a recomenzar de nuevo, estamos cansadas, tristes, y posiblemente nada de lo que habíamos planeado nos salió como esperábamos… pero no vamos a detenernos, debemos seguir adelante y lograr tener esa paz que tanta falta nos hace.

El camino hacia un nuevo año es difícil, tenemos muchísimas cosas en mente y debemos poner orden a nuestra vida personal y profesional.

Debemos poner prioridades en nuestras deudas y tratar de vivir tranquilas… y ¿cómo se logra esa paz? Solamente pagando lo que debemos, aunque nos quedemos sin un chelín, lo que nos hemos endeudado es nuestra culpa, ahora que sólo debemos enfrentarnos a los hechos y eso nos hará libres de alguna manera…

En cuanto a nuestra vida personal, teníamos sueños, esperanzas de estar con nuestro amado, ya pensábamos que no tendríamos que vivir en lejanía, pero por esas mismas dificultades aún seguimos amando en la distancia, viviendo esos amores tan sufridos, tan soñados, pero no dejamos de tenerlo, ni mucho menos dejarlos… ¿verdad?
Entonces, si sientes que ese amor tan lejano te llena la vida debes seguir manteniendo la esperanza que un día llegará un buen final, aquel final con el que tanto sueñas… Así es el amor de Internet.

¿Estás en una situación difícil?
¿No sabes qué harás para arreglar ese problema que tienes? Necesitas lo que te digo: un tiempo de reflexión. Un tiempo para saber qué deseas realmente. Hay problemas que necesitan más de unos pocos minutos para pensar, necesitan de mucho tiempo, y más aún si estás reflexionando acerca de lo que harás con tu vida.

Hay que aprender a enfrentar los problemas.
Aceptar las cosas como están es una de las claves necesarias para poder llegar a un buen final.

Debemos tener paz y ser cautelosas, no herir a quien nos da su amistad, al memos intentarlo. Porque a mí misma me ha pasado, y por nada del mundo quisiera que alguien se sintiese mal por alguna situación mía, y sí, he logrado que más de una llegue a sentir que no soy una buena amiga, y eso es muy triste, las piedras del camino a veces es difícil patearlas y dejarlas de lado, pero hay que intentarlo.

Recuerda que sobre tu vida sólo mandas tú.
Y eres tú quien decidirá tu vida y futuro.

Seamos cautelosas cuando hablamos de otras personas, pues sin quererlo podemos llegar a herir. Tratemos de ser buenas amigas, y de hablar sin miedo con nuestras parejas.

Siente la libertad de hablar y saber que no serás criticada, acéptate como eres, con todas tus virtudes y defectos, que sólo así podrás amar a tus semejantes…

Dale a tu vida su minuto de paz.

Pasos hacia la Paz Interior

Al observar el mundo, en tan gran parte reducido a la pobreza, me sentía más y más intranquila por tener tanto mientras mis hermanos y hermanas padecían hambre. Yo tenía que llegar a encontrar otro camino. La crisis llegó cuando, desesperada y tras profunda búsqueda de un modo de vida significativo, caminé toda una noche por una arboleda. Llegué a un claro iluminado por la luna y oré. Me sentí decidida completamente, sin reserva alguna, a dar mi vida -- a dedicar mi vida -- a servir. `¡Usame, te lo ruego!' imploré a Dios. Y una sensación de gran paz me sobrevino. Puedo decirte que esto es un punto sin retroceso. Después de ello, nunca podrás volver a una vida sólo centrada en ti mismo.

Y así pasé a la segunda fase de mi vida. Comencé a vivir para dar todo lo que pudiera en vez de recibir todo lo que pudiera, y entré a un mundo nuevo y maravilloso. Mi vida comenzó a tener sentido. Recibí la gran bendición de una buena salud; no he tenido un resfriado ni un dolor de cabeza desde entonces (la mayoría de las enfermedades son inducidas psíquicamente). Desde entonces he comprendido que mi misión de por vida sería el trabajo en pro de la paz; que abarcaría toda la problemática de la paz: paz entre naciones, paz entre grupos, paz entre individuos, y la muy, muy importante paz interior. Sin embargo, existe una gran diferencia entre el estar dispuesto a entregar tu vida y el realizar esa entrega en la práctica, y para mí hubo entre ambos quince años de preparación y búsqueda interior.

En esta época conocí eso que los psicólogos llaman el Ego y la Conciencia. Empecé a comprender que es como si tuviésemos dos yoes, o dos naturalezas, o dos voluntades con enfoques distintos. Debido a que esos dos enfoques eran tan diferentes, sentí una lucha en mi vida, durante este período, entre los dos yoes con los dos enfoques. Así es que tuve altibajos, muchos altibajos. Entonces, en plena lucha, me ocurrió una experiencia extraordinaria, y por primera vez supe cómo era la paz interior. Sentí una unidad, unidad con todos mis semejantes, los seres humanos, unidad con toda la creación. Desde entonces nunca me he sentido realmente aislada. Podía regresar una y otra vez a esta excelsa cumbre y, además, podía quedarme ahí por períodos cada vez más prolongados y sólo ausentarme una que otra vez. Finalmente llegó una maravillosa mañana cuando desperté sabiendo que jamás tendría que descender de nuevo. Supe que para mí la lucha había terminado, que finalmente había logrado entregar mi vida, o sea, encontrar paz interior. Nuevamente éste es un punto del cual no se regresa. No se puede ya volver a la lucha. La lucha ya ha terminado porque tú deseas hacer lo correcto, sin necesidad de ser presionado.

Sin embargo, el progreso no termina allí. Un gran avance ha habido en esta tercera fase de mi vida, pero es como si la figura central del rompecabezas de tu vida estuviera completa, clara e invariable, pero que por los bordes otras piezas siguiesen encajando. Siempre hay un borde creciente, pero el progreso es armonioso. Existe la sensación de estar siempre rodeado por todas las cosas buenas, tales como el amor, la paz y la alegría. Es como si te rodease una atmósfera protectora; y dentro de ti aparece algo inconmovible, que te hace pasar a través de cualquier situación que necesites enfrentar.

El mundo puede observarte y creer que arrostras grandes problemas, pero siempre estarán los recursos internos para vencer fácilmente esas dificultades. Nada parece difícil; hay en ti calma y serenidad y una falta de prisa; no más afán ni ansiedad por nada. La vida es plena, la vida es dichosa; pero la vida nunca más estará sobrecargada. Eso es algo muy importante que he aprendido: si tu vida está en armonía con tu labor en el Esquema de la Vida, y si eres obediente a las leyes que gobiernan este universo, entonces tu vida será plena y dichosa, pero no sobrecargada. Si es sobrecargada, es que estás haciendo más de lo que es correcto que hagas, más de lo que te toca hacer en el cuadro total de las cosas.

Ahora se vive para dar, en vez de para recibir. En la medida en que te concentras en dar, descubres que así como no puedes recibir nada sin dar, tampoco puedes dar sin recibir, incluso las cosas más maravillosas tales como la salud y la felicidad y la paz interior. Da la sensación de una energía inagotable, que simplemente nunca se acaba; pareciera ser tan sin límites como el aire. Es como si estuvieras conectado a la fuente de energía universal.

Ahora posees el control de tu vida. ¿Sabes? el ego nunca más tiene el control. El ego está controlado por deseos de comodidad por parte del cuerpo, por exigencias de la mente y por explosiones de las emociones. Pero tu naturaleza superior controla al cuerpo, a la mente y las emociones. Puedo ordenarle a mi cuerpo: "Echate en ese piso de cemento y duerme" y lo hace; puedo decirle a mi mente: "Olvida todo lo demás y concéntrate en el trabajo que tienes ante ti" y ella obedece; puedo decirle a mis emociones: "Cálmense, aún frente a esta situación terrible", y ellas se calman. Es un modo diferente de vivir. El filósofo Thoreau escribió: "Si un hombre no marcha al compás de sus compañeros, tal vez está oyendo el ritmo de otro compás". Y ahora tú estás siguiendo el ritmo de un compás distinto: la naturaleza superior y no la naturaleza inferior.

Fue solo entonces, en l953, que me sentí guiada, llamada o motivada a comenzar mi peregrinaje por la paz en el mundo, un viaje emprendido según la tradición. La peregrinación tradicional es un viaje emprendido a pie y en la fe, en oración y como una oportunidad de comunicarse con la gente. Con este fin, me visto con una túnica. Por delante lleva la inscripción "PEREGRINA DE PAZ" (siento que tal es ahora mi nombre; le da énfasis a mi misión, no a mí), y por la espalda reza: "25,OOO MILLAS A PIE POR LA PAZ". El propósito de la túnica es simplemente que ésta haga los contactos por mí. Constantemente, mientras camino por las autopistas y a través de las ciudades, las personas se me acercan y tengo la oportunidad de conversar con ellas acerca de la paz.

He caminado 25,OOO millas como una peregrina que no posee ni un centavo. Poseo sólo la ropa que tengo puesta y lo que llevo en mis pequeños bolsillos. No pertenezco a ninguna organización. He dicho que cada vez caminaré hasta que se me ofrezca techo y ayunaré hasta que se me dé alimento, peregrinando hasta que la humanidad haya aprendido el camino de la paz. Y realmente puedo decirte que, sin haber jamás pedido nada, se me ha suplido todo lo que he necesitado en mi peregrinaje, lo que demuestra cuán buena es la gente en realidad.

Siempre llevo conmigo mi mensaje de paz: "Este es el camino de la paz: vence al mal con el bien, a la falsedad con la verdad y al odio con el amor". Nada nuevo hay en este mensaje, excepto su práctica. Ponerlo en práctica es necesario, no sólo en la problemática internacional sino también en la personal. Creo que la situación del mundo es un reflejo de nuestra propia inmadurez. Si fuéramos gente madura y armoniosa, la guerra no sería ningún problema: sería imposible.

Todos podemos trabajar por la paz. Podemos trabajar por ella dentro de nosotros mismos donde estemos, puesto que mientras más paz tengamos dentro de nuestras vidas, tanto más podremos reflejarla en la realidad externa. De hecho, creo que el deseo de sobrevivir nos va a empujar hacia algún tipo de paz mundial intranquila, la cual, si es que ha de perdurar, necesitará ser apuntalada por un gran despertar interior. Creo que cuando descubrimos la energía nuclear entramos en una nueva era, y que esta nueva era exige un nuevo renacimiento que nos eleve a un nivel más alto de comprensión, para que seamos capaces de hacer frente a los problemas de esta nueva época. Así, primordialmente, mi tema es la paz dentro de nosotros mismos como paso hacia la paz en nuestro mundo.

A hora bien, cuando hablo acerca de los pasos hacia la paz interior, los presento dentro de un esquema, pero nada arbitrario hay en cuanto al número de pasos: pudieran aumentarse o reducirse; es simplemente una manera de presentar este tópico. Pero una cosa sí debe tenerse presente: los pasos hacia la paz interior no se toman en un orden predeterminado. El primer paso para uno puede ser el último para otro. Así, toma simplemente cualesquiera que te parezcan más fáciles, y en cuanto des algunos pasos te será más fácil dar algunos más. En esta área podemos en verdad compartir experiencias. Ninguno de ustedes posiblemente se sentirá llamado a caminar en peregrinación (y no estoy tratando de inspirar a nadie a emprender un peregrinaje), pero en cuanto al modo de encontrar armonía en nuestras vidas, podemos compartir experiencias. Me imagino que cuando me oigas exponer algunos de los pasos hacia la paz interior, los vas a reconocer como pasos que también tú has dado.

En primer lugar, me gustaría mencionar algunas preparaciones que me fueron exigidas. La primera fue asumir una actitud correcta frente a la vida. Lo que significa: ¡Deja de ser una persona evasiva! Deja ya de hacer una vida vacía, como quien se queda en la espuma superficial. Hay millones de personas así y éstas jamás encuentran nada que valga la pena. Disponte a hacerle frente a la vida y sumérgete por debajo de su superficie; sólo allí podrás encontrar las verdades y realidades. Eso es precisamente lo que estamos haciendo aquí ahora.

Hay la cuestión de asumir una actitud significativa frente a los problemas que la vida te pueda presentar. Si pudieras contemplar el panorama total, si pudieras conocer la historia completa, te darías cuenta de que ningún problema se te puede presentar jamás que no tenga un propósito en tu vida, que no pueda contribuir a tu desarrollo interior. Cuando logres percibir esto, reconocerás los problemas como oportunidades disfrazadas. Si no enfrentaras problemas, sólo flotarías a la deriva por la vida y no logarías un desarrollo interior. Es precisamente resolviendo problemas de acuerdo con nuestra luz más elevada, que logramos el crecimiento interior. Ahora bien, los problemas colectivos deben ser resueltos por nosotros colectivamente (y nadie encuentra la paz interior si está evitando hacer su parte en la solución de los problemas colectivos, tales como el desarme y la paz mundial). Así es que siempre, ante tales problemas, reflexionemos juntos, hablemos y trabajemos colectivamente para su solución.

La segunda preparación tiene que ver con lograr que nuestras vidas estén en armonía con las leyes que gobiernan este universo. Creados fueron no sólo los mundos y los seres, sino también las leyes que los gobiernan. Aplicándose tanto a la esfera física como a la esfera psicológica, estas leyes rigen la conducta humana. En la medida en que seamos capaces de comprenderlas y poner nuestras vidas en armonía con estas leyes, nuestras vidas estarán en armonía. En la medida en que desobedecemos estas leyes, nos creamos dificultades por causa de nuestra desobediencia. Nosotros somos nuestros peores enemigos. Si estamos desarmonizados por ignorancia, sufrimos un poco; pero si conociendo dichas leyes nos empeñamos en desarmonizar con ellas, entonces sufrimos mucho. Admito que dichas leyes son bien conocidas y también bien creídas; por lo tanto, sólo faltaba que fueran bien vividas.

Fue así que empecé a ocuparme de un proyecto muy interesante: llevar a la vida práctica todas las cosas buenas en que creía. No me confundí tratando de hacer todo de una sola vez, sino más bien, cuando veía que estaba haciendo algo que no debía hacer, me detenía y siempre renunciaba en seguida. Verás, ésa es la manera fácil. Disminuir de a poco es duro y se tarda demasiado. Si no estaba haciendo algo que sabía que tenía que hacer, me ocupaba de ello. Me llevó bastante tiempo el poder hacer vida lo que creía, pero por supuesto que sí se puede; y ahora, si yo creo en algo, lo vivo en la práctica. De otra manera no tendría sentido. Cuando empecé a vivir de acuerdo a mi más elevada luz, descubrí que otra luz me era concedida; y que me abría para recibir más luz, en la medida en que vivía la luz que tenía.

Estas leyes son las mismas para todos nosotros, y éstas son las cosas que podemos estudiar y reflexionar juntos. Pero existe también una tercera preparación relacionada con algo que es único para cada vida humana, puesto que cada uno de nosotros tiene un lugar especial en el Esquema de la Vida. Si todavía no sabes con claridad cuál es tu lugar en dicho Esquema, te sugiero que intentes buscarlo en silencio receptivo. Yo solía hacer largas caminatas, simplemente receptiva y silenciosa, por entre las bellezas de la naturaleza: así surgían en mí comprensiones internas maravillosas. Comienzas a cumplir tu parte en el Esquema de la Vida, haciendo todas las cosas buenas hacia las cuales te sientes motivado, aún cuando al principio sean sólo pequeñas cosas. A éstas das prioridad en tu vida, por encima de todas las superficialidades que habitualmente recargan las vidas de los humanos.

Hay quienes saben y no actúan. Esto es sumamente triste. Recuerdo un día en que, mientras caminaba por una autopista, un flamante automóvil se detuvo y el hombre me dijo: "¡Qué maravilloso que estés respondiendo a tu llamada!" Respondí: "Ciertamente creo que todos deberían hacer lo que sienten que es correcto". Entonces, él comenzó a contarme hacia qué se sentía motivado, y era algo bueno que se necesitaba hacer. Yo me entusiasmé bastante al respecto y dí por sentado que él lo estaba haciendo. Dije: "¡Eso es maravilloso! ¿cómo te ha ido?". Y él contestó: "Oh, no lo estoy haciendo. Ese tipo de trabajo no paga nada". Jamás olvidaré lo desesperadamente infeliz que ese hombre era; pero tú ves, en esta era materialista tenemos criterios tan falsos para medir el éxito. Lo medimos en términos de dinero, en términos de cosas materiales. Pero la felicidad y la paz interior no se hallan en esa dirección. Si tú sabes lo que deberías hacer pero no lo haces, eres en verdad una persona sumamente infeliz.

Hay también una cuarta preparación, y es la simplificación de la vida para llevar al bienestar interno y al externo -- al bienestar material y al psicológico -- a la armonía en tu vida. A mí me resultó muy fácil. Poco después de haber dedicado mi vida al servicio, sentí que no podía ya aceptar más de lo que me hacia falta, mientras otros en el mundo tenían menos de lo que necesitaban. Esto me llevó a reducir mi vida a nivel de necesidad. Pensé que sería difícil, que eso significaría muchas privaciones graves, pero estaba muy equivocada. Ahora que poseo solamente la ropa que tengo puesta y las cosas que llevo en mis bolsillos, no me siento privada de nada. Para mí, lo que quiero y lo que necesito son exactamente lo mismo, y nadie podría darme nada que no necesite.

Descubrí esta gran verdad: las posesiones innecesarias son simplemente cargas innecesarias. Ahora bien, no quiero decir que las necesidades de todos sean idénticas; tus necesidades pueden ser mucho mayores que las mías. Por ejemplo, si tienes una familia, necesitarás la estabilidad de un centro familiar para tus hijos. Pero sí quiero decir que todo lo que esté más allá de lo necesario (admitiendo que las necesidades incluyen algunas veces cosas además de las necesidades físicas), todo aquello que sobrepase tus necesidades, tiende a volverse una carga.

Hay una gran libertad en la simplicidad de vida. Después de que empecé a sentir esto, encontré armonía en mi vida entre el bienestar interior y el bienestar exterior. Habría mucho que decir todavía respecto a tal armonía, no sólo para la vida de un individuo, sino también para la vida de una sociedad. Es debido a que la humanidad ha llegado a estar tan fuera de armonía, tanto hacia lo material, que cuando descubrimos algo como la energía nuclear, somos aún capaces de ponerla en una bomba y usarla para matar gente. Esto se debe a que nuestro bienestar interior va muy retrasado respecto a nuestro bienestar exterior. La investigación válida para el futuro está en el lado interior, en lo psicológico, de manera que seamos capaces de poner ambos lados en equilibrio y así sepamos cómo usar bien el bienestar externo que ya poseemos.

L uego descubrique había algunas purificaciones que me eran requeridas. La primera de ellas es una cosa tan simple: la purificación del cuerpo. Esto tiene que ver con tus hábitos físicos de vida. ¿Comes con sensatez, comiendo para vivir? Conozco personalmente gente que vive para comer. ¿Y sabes cuándo debes parar de comer? Eso es algo muy importante de saber. ¿Tienes hábitos sensatos de dormir? Yo trato de acostarme temprano y duermo un suficiente número de horas. ¿Recibes bastante aire puro, sol, ejercicio y contacto con la naturaleza? Se podría creer que ésta sería la primera área en la cual la gente estaría dispuesta a trabajar; mas por experiencia práctica he descubierto que es frecuentemente la última, porque puede significar el tener que desembarazarnos de algunos de nuestros malos hábitos, y a ninguna otra cosa nos aferramos tan tenazmente.

A la segunda purificación no le podría dar más énfasis, porque es la purificación del pensamiento. Si te dieras cuenta de cuán poderosos son tus pensamientos, jamás albergarías un pensamiento negativo. Ellos pueden ser un poderoso factor para el bien cuando están del lado positivo; pero pueden enfermarte, y de hecho lo hacen, cuando están del lado negativo.

Recuerdo un hombre que tenía 65 años de edad cuando le conocí, que manifestaba síntomas de lo que parecía ser una enfermedad física crónica. Le hablé y me dí cuenta de que había alguna amargura en su vida, aunque no pude encontrarla en un principio. Se llevaba bien con su esposa y sus hijos ya crecidos, se llevaba bien en su comunidad, pero la amargura estaba ahí de todos modos. Encontré que estaba albergando rencor en contra de su padre (el cual había muerto hacía mucho tiempo), debido a que éste había provisto para la educación de su hermano, pero no para la de él. Tan pronto como fue capaz de renunciar a ese rencor, la llamada enfermedad crónica comenzó a desvanecerse y pronto desapareció.

Si albergas el menor rencor contra alguien, o cualquier tipo de pensamiento no bondadoso, debes librarte de él inmediatamente; no está dañando a nadie sino a ti mismo. Se dice que el odio daña al que odia, no al que es odiado. No basta hacer lo correcto y decir lo correcto; también debes pensar lo que es correcto, antes de que tu vida pueda armonizarse.

La tercera purificación es la purificación del deseo: ¿Qué cosas deseas? ¿Deseas ropas nuevas, o placeres, o nuevos artículos para tu casa, o un nuevo automóvil? Puedes llegar al punto de tener un solo deseo: conocer y hacer tu parte en el Esquema de la Vida. Pensándolo bien, ¿hay alguna otra cosa verdaderamente tan importante de desear?

Hay una purificación más, y es la purificación de las motivaciones. ¿Qué motivo tienes para lo que sea que estés haciendo? Si es pura codicia o egoísmo o el deseo de autoglorificación, yo diría, no hagas tal cosa. No hagas nada con tales motivaciones. Pero no es tan fácil, porque tendemos a hacer cosas por motivos muy mezclados, buenos y malos motivos mezclados. Por ejemplo, un hombre de negocios: sus motivaciones pueden no ser las más elevadas, pero a la vez le motiva proveer a su familia y quizás hacer algún bien a su comunidad: ¡motivaciones mezcladas!

Tu motivación, si es que has de encontrar paz interior, debe ser hacia fuera de ti mismo, debe ser de servicio. Debe ser dar, no recibir. Conocí a un hombre que era un buen arquitecto; ése era, obviamente, el trabajo apropiado para él; pero lo estaba haciendo por motivaciones erróneas. Su motivación era hacer mucho dinero y mejorar su status social. Trabajó hasta caer enfermo, y poco después llegué a conocerlo. Logré que hiciera pequeñas cosas para servir; le hablé del gozo del servicio, sabiendo yo que después que hubiera experimentado ese gozo, jamás podría volver a vivir realmente centrado en sí mismo. Mantuvimos alguna correspondencia después de eso. Durante el tercer año de la ruta de mi peregrinaje, caminé por su pueblo. Casi no le reconocí cuando me detuve a visitarlo: ¡era un hombre tan cambiado! Pero todavía era un arquitecto. Estaba dibujando un plano y me hablaba de ello: "Como ves, lo estoy diseñando de este modo para que se ajuste al presupuesto, y luego lo adaptaré a la parcela para que se vea bien". Su motivación era prestar servicio a las personas para quienes diseñaba algo. Era una persona radiante y transformada. Su esposa me dijo que sus negocios habían aumentado porque le estaban viniendo clientes desde lejos para encargar planos de sus casas.

He encontrado algunas personas que para poder modificar su vida han tenido que cambiar de oficio; pero he conocido muchas más que simplemente han tenido que reemplazar su motivación a servir para lograr cambiar su vida.

A hora la última parte. Se trata de las renuncias. Una vez que logras la primera de las renuncias, has hallado la paz interior, porque es la renuncia a la voluntad propia. Puedes trabajar en esto, absteniéndote de hacer algo que no sea bueno, hacia lo cual te sientes motivado, ¡pero nunca lo suprimas! Si estás impulsado a hacer o decir una cosa poco amable, siempre puedes pensar en algo bueno. Deliberadamente da un vuelco y usa esa misma energía para decir o hacer una cosa buena. ¡Esto funciona!

La segunda es la renuncia al sentimiento de separación. Comenzamos sintiéndonos muy separados y juzgando todo en relación a nosotros como si fuéramos el centro del universo. Aún después de lograr un mejor conocimiento intelectual, seguimos juzgando las cosas de esa manera. En realidad, por supuesto, todos somos células en el cuerpo de la humanidad. No estamos separados de nuestros congéneres humanos; todo forma una totalidad, es sólo desde ese punto de vista más elevado que puedes comprender lo que es amar a tu prójimo como a ti mismo. Desde ese punto de vista más elevado emerge sólo una manera realista de trabajar, y ésa es por el bien de la totalidad. Mientras sigas trabajando por tu pequeño yo egoísta, eres sólo una célula en contra de todas las otras células, y estás bastante lejos de la armonía. Mas tan pronto como comienzas a trabajar en pro del bien de la totalidad, te encuentras en armonía con todos tus congéneres humanos. Ves, es la manera fácil, armoniosa, de vivir.

Luego está la tercera renuncia, y ésta es la renuncia a todos los apegos. Las cosas materiales han de ser puestas en su debido lugar. Están ahí para ser usadas, está bien usarlas; para eso están ahí. Pero cuando han rebasado su utilidad, debes estar presto a renunciar a ellas, y quizás pasarlas a alguien que las necesite. Cualquier cosa a la cual no puedas renunciar cuando ha rebasado su utilidad, te posee; y en esta era materialista muchísimos de nosotros estamos poseídos por nuestras posesiones. No somos libres.

Existe otro tipo de posesividad. Tú no posees a ningún otro ser humano, no importa cuán íntima sea tu relación con ese otro. Ningún esposo posee a su esposa; ninguna esposa posee a su esposo; ningún padre posee a sus hijos. Cuando creemos que poseemos a las personas, tenemos la tendencia a dirigir sus vidas y de ahí surge una situación en extremo inarmoniosa. Sólo cuando nos damos cuenta de que no los poseemos, que ellos tienen que vivir de acuerdo a sus propias motivaciones internas, es que dejamos de tratar de dirigir sus vidas, y entonces descubrimos que somos capaces de vivir en armonía con ellos.

Ahora, la última: la renuncia a todo sentimiento negativo. Quiero mencionar sólo un sentimiento negativo que aún las personas más buenas albergan, y ese sentimiento negativo es la preocupación. Preocuparse no es ocuparse, lo cual te motivaría a hacer lo posible para resolver una situación. Preocuparse es un inútil afanarse sobre cosas que no podemos cambiar. Voy a mencionar sólo una técnica. Muy rara vez te preocupas acerca del momento presente; frecuentemente todo está bien. Si te preocupas sufres por el pasado, el cual debías haber olvidado hace mucho tiempo, o sientes aprensión por el futuro, el cual ni siquiera ha llegado todavía. Tendemos a pasar por alto el momento presente. Puesto que éste es el único momento que puede ser vivido, si no lo vives ahora, jamás llegarás a vivir realmente de ningún modo. Si en verdad vives este momento presente, tenderás a no preocuparte. Para mí, cada momento es una nueva oportunidad de prestar servicio.

Un último comentario acerca de los sentimientos negativos, algo que me ayudó muchísimo en una ocasión y que ha ayudado a otros. Ninguna cosa externa, nada ni nadie de afuera, puede herirme en lo interno, psicológicamente. Me di cuenta de que sólo podía ser dañada psicológicamente por mis propias acciones erróneas, sobre las cuales tengo control; o por mis propias reacciones equivocadas, las cuales son sutiles y engañosas, pero también las puedo controlar; o por mi propia inacción en algunas situaciones, por ejemplo la actual situación mundial, la cual necesita de mi acción. Cuando tomé conciencia de todo esto, ¡qué libre me sentí! y simplemente dejé de hacerme daño. Ahora alguien podría hacerme la acción más baja y yo sólo sentiría compasión profunda por esa persona fuera de armonía, por esa persona psicológicamente enferma, que es capaz de hacer cosas poco amables. Ciertamente no me haría un daño a mí misma con una reacción equivocada de ira o amargura. Tú tienes control completo en cuanto a ser o no ser herido psicológicamente, y en el momento que lo quieras puedes dejar de hacerte daño.

Estos son los pasos hacia la paz interior que yo quería compartir contigo. No hay nada nuevo acerca de esto, pues es verdad universal. Simplemente he expresado estas cosas en mis palabras corrientes y en base a mi propia experiencia con ellas. Las leyes que gobiernan este universo obran por el bien tan pronto como las obedecemos, y cualquier cosa contraria a estas leyes no durará mucho, pues contiene dentro de sí el germen de su propia destrucción. La bondad en toda vida humana hace siempre posible que obedezcamos esas leyes. Tenemos libre albedrío acerca de todo esto, por lo que depende de nosotros cuán pronto obedezcamos y por lo tanto encontremos armonía, tanto dentro de nosotros como en nuestro mundo.

[From a KPFK radio talk, Los Angeles]

RESUMEN

-- CUATRO PREPARACIONES --

1. Toma actitudes correctas hacia la vida.

Deja de ser evasivo, o alguien que vive en la espuma superficial, puesto que estas actitudes sólo pueden causar desarmonía en tu vida. Dale la cara a la vida sin miedo y sumérgete por debajo de su espuma superficial para descubrir sus verdades y realidades. Resuelve los problemas que la vida te proporciona y encontrarás que el resolverlos contribuye a tu crecimiento interno. Ayudar a resolver problemas colectivos también contribuye a tu crecimiento, y estos problemas nunca deben eludirse.

2. Vive tus buenas creencias.

Las leyes que gobiernan la conducta humana se aplican tan inexorablemente como la ley de la gravedad. La obediencia a esas leyes nos empuja hacia la armonía, la desobediencia nos empuja hacia la desarmonía. Puesto que muchas de esas leyes ya son comúnmente creídas, puedes comenzar poniendo en práctica todas las cosas buenas en que ya crees. Ninguna vida puede ser armoniosa a menos que creencia y práctica estén en armonía.

3. Encuentra tu sitio en el Esquema de la Vida.

Tú tienes una parte en el esquema de las cosas. Qué parte es ésa sólo lo sabrás yendo adentro de ti mismo. Puedes buscarla en silencio receptivo. Puedes comenzar a vivir de acuerdo con ella haciendo todas las cosas buenas hacia las que te sientes motivado, dando a estas cosas prioridad en tu vida por encima de las cosas superficiales que habitualmente ocupan las vidas humanas.

4. Simplifica tu vida para lograr que tu bienestar interior y tu bienestar exterior estén en armonía.

Las posesiones innecesarias son cargas innecesarias. Muchas vidas están recargadas no sólo de posesiones innecesarias, sino también de actividades sin sentido. Vidas recargadas son vidas inarmónicas y requieren simplificación. Los deseos y las necesidades pueden llegar a ser lo mismo en la vida del ser humano, y cuando eso ocurra, habrá un sentido de armonía entre el bienestar interior y el exterior. Tal armonía es necesaria no sólo en la vida individual sino también en la vida colectiva.

-- CUATRO PURIFICACIONES --

1. Purificación del templo del cuerpo.

¿Estás libre de todos los malos hábitos? ¿En tu dieta le das énfasis a los alimentos vitales: frutas, granos enteros, legumbres y nueces? ¿Te acuestas temprano y duermes lo suficiente? ¿Tienes bastante aire puro, sol, ejercicio y contacto con la naturaleza? Si puedes responder "sí" a todas estas preguntas, has andado un buen trecho hacia la purificación del templo del cuerpo.

2. Purificación de los pensamientos.

No es suficiente hacer y decir las cosas correctas: necesitas también pensar lo que es correcto. Los pensamientos positivos pueden tener influencias poderosas para el bien. Los pensamientos negativos pueden llegar a enfermarte físicamente. Asegúrate de que no existe ninguna situación conflictiva entre tú y algún otro ser humano, porque sólo cuando has cesado de albergar pensamientos hostiles lograrás la armonía interior.

3. Purificación de los deseos.

Ya que estás en este mundo con el fin de ponerte en armonía con las leyes que gobiernan la conducta humana y con tu parte en el esquema de las cosas, tus deseos deben enfocarse en esta dirección.

4. Purificación de las motivaciones.

Obviamente, tus motivaciones nunca deberán ser la codicia, o egoísmo o el deseo de autoglorificación. No deberías tener siquiera la motivación egoísta de lograr la paz interior para ti. El rendir servicio a tus congéneres debe ser tu motivación, antes de que tu vida pueda llegar a la armonía.

-- CUATRO RENUNCIAS --

1.Renuncia a la voluntad propia.

Tú tienes, o es como si tuvieras, dos yoes: el yo inferior, que generalmente te gobierna egoístamente, y el yo superior, que está presto a hacer de ti un glorioso instrumento. Debes subordinar el yo inferior, evitando hacer las cosas que no son buenas hacia las cuales te sientes motivado, no suprimiéndolas sino transformándolas, de manera que tu yo superior pueda tomar el control de tu vida.

2. Renuncia al sentimiento de separación.

Todos nosotros, en todo el mundo, somos células en el cuerpo de la humanidad. No estás separado de tus congéneres y no puedes encontrar armonía para ti solo. Puedes encontrar armonía solamente cuando te percatas de la unidad del todo y trabajas por el bien de todos.

3. Renuncia a los apegos.

Sólo cuando has renunciado a todos los apegos puedes ser realmente libre. Las cosas materiales están aquí para ser usadas, y cualquier cosa a la cual no puedas renunciar cuando haya rebasado su utilidad, te posee a ti. Sólo puedes vivir en armonía con tus semejantes si no sientes que los posees y, por tanto, no tratas de gobernar sus vidas.

4. Renuncia a todos los sentimientos negativos.

Trabaja por deshacerte de los sentimientos negativos. Si vives en el momento presente, que es realmente el único momento que tienes para vivir, tenderás a preocuparte menos. Si te das cuenta de que los que hacen acciones poco amables están psicológicamente enfermos, tus sentimientos de ira se convertirán en sentimientos de compasión. Si reconoces que todas tus heridas internas son causadas por tus propias acciones erróneas o tus propias reacciones equivocadas o tu propia inacción errónea, entonces dejarás de hacerte daño a ti mismo.


--------------------------------------------------------------------------------

PENSAMIENTOS

Todos podemos pasar nuestras vidas dedicados a hacer el bien. Cada vez que encuentres alguna persona, piensa en algo alentador que decir: una palabra bondadosa, una sugerencia útil, una expresión de admiración. Cada vez que enfrentes una situación, piensa en algún aporte bueno que hacer: un regalo acertado, una actitud considerada, una mano de ayuda.

Existe un criterio por el cual puedes juzgar si los pensamientos que tienes y las cosas que estás haciendo son correctos para ti. Ese criterio es: ¿Te han traído paz interior? Si no lo han hecho, algo anda mal -- así que sigue tratando.

Si amas a la gente suficientemente, ésta te corresponderá bondadosamente. Si ofendo a la gente me siento culpable, porque sé que si mi conducta hubiera sido correcta no se hubieran ofendido, aún cuando no estuvieran de acuerdo conmigo. "Antes de que la lengua pueda hablar, debe haber perdido su poder de herir".

A quienes se sienten deprimidos, yo les diría: trata de mantener tu ambiente lleno de música bella y lindas flores. Trata de leer y memorizar pensamientos inspiradores. Trata de hacer una lista de todas las cosas que posees por las cuales deberías estar agradecido. Si hay alguna cosa buena que siempre has querido hacer, comienza a hacerla. Hazte un horario de actividades significativas y atente a ese horario.

Aunque otros sientan lástima de ti, jamás sientas lástima de ti mismo...eso tiene un efecto mortal en tu bienestar espiritual. Reconoce todos los problemas, no importa cuán difíciles sean, como oportunidades de crecimiento espiritual, y saca el mayor provecho de tales oportunidades.

De todas las cosas que leas y de todas las personas que encuentres, toma lo que sea bueno, aquello que tu "Maestro Interior" te indique que es para ti, y deja lo demás. Si buscas dirección espiritual, o la verdad, es mucho mejor ir a la Fuente a través de tu propio "Maestro Interior" que buscarlo en personas o libros. Los libros y las personas pueden solamente inspirarte. A menos que despierten algo dentro de ti, no se ha logrado nada que valga la pena.

Nadie es verdaderamente libre si está todavía apegado a bienes materiales, o a lugares, o a personas. Debemos ser capaces de usar las cosas cuando las necesitamos y después renunciar a ellas sin lamentarlo cuando hayan agotado su utilidad. Debemos ser capaces de apreciar y disfrutar de los lugares por donde pasamos y, sin embargo, ir adelante sin angustia cuando se nos llama a otra parte. Debemos ser capaces de vivir en relación de amor con las personas, sin sentir que las poseemos ni que debemos gobernar sus vidas. Todo lo que trates de retener en cautividad te mantendrá cautivo a ti, y si deseas libertad debes dar libertad.

La vida espiritual es la verdadera vida; todo lo demás es ilusión y es falaz. Sólo aquellos que están apegados a Dios únicamente, son verdaderamente libres. Sólo aquellos que viven de acuerdo a su más elevada luz tienen sus vidas en armonía. Aquellos que actúan basados en sus más elevadas motivaciones se convierten en un poder para el bien. No importa que otros sean afectados visiblemente. Nunca se debe buscar o desear resultados. Has de saber que toda cosa buena que hagas, cada buena palabra que digas, cada pensamiento positivo que albergues, tendrá un buen efecto.

Todas las personas pueden ser trabajadoras por la paz. Cada vez que aportas armonía a cualquier situación carente de paz, contribuyes al panorama total de la paz. En la medida que tienes paz en tu vida, la reflejas a tu alrededor y en tu mundo.

Lo que se recibe desde afuera puede ser comparado con el conocimiento. Lleva a un "creer", el cual raramente tiene suficiente fuerza para motivar a la acción. Lo que se recibe desde afuera y es confirmado desde dentro, o aquello que se percibe directamente desde dentro (que es mi modo), puede ser comparado con la sabiduría. Lleva a un saber, y la acción va paralelamente con él.

En nuestro desarrollo espiritual muchas veces se nos exige arrancar raíces y cerrar diversos capítulos de nuestras vidas, hasta que ya no estemos más apegados a cosa material alguna y podamos amar a todas las personas sin ningún apego a ellas.

No puedes alejarte de ninguna situación, sin daño espiritual, a menos que te alejes con amor.

Si quieres enseñar a la gente, joven o adulta, debes comenzar donde ellos estén, a su nivel de comprensión. Si ves que ellos ya están más allá de tu nivel de comprensión, deja que ellos te enseñen a ti. Puesto que los pasos en el avance espiritual ocurren en tan variado orden, la mayoría de nosotros podemos enseñarnos mutuamente.

La violencia física puede terminar aún antes de que hayamos aprendido el camino del amor; pero la violencia psicológica continuará hasta que lo hayamos aprendido. Sólo paz externa puede lograrse a través de la ley. El camino hacia la paz interior es a través del amor.

Concéntrate en dar, para que así puedas abrirte a recibir. Concéntrate en vivir de acuerdo a la luz que tienes, para que así puedas abrirte a más luz.

Algunas veces las dificultades del cuerpo vienen a demostrarnos que el cuerpo es simplemente un ropaje transitorio, que lo real es esa esencia indestructible que activa al cuerpo.

Una vez que has encontrado la paz interior, el crecimiento espiritual ocurre armoniosamente, porque tú, ahora gobernado por el yo superior, haces la voluntad de Dios y no necesitas ser empujado a ello.

Nada amenaza a aquellos que cumplen la voluntad de Dios, y la voluntad de Dios es amor y fe. Aquellos que sienten odio y temor están en desarmonía con la voluntad de Dios y están propensos a tener dificultades.

Todas las dificultades de tu vida tienen un propósito. Están impulsándote hacia la armonía con la voluntad de Dios.

¡Siempre hay una manera de hacer el bien!

Lo que sufrimos es por inmadurez. Si fuéramos gente madura, la guerra no sería un problema, sería imposible.

¡Por supuesto que confío en la Ley del Amor! Puesto que el universo opera de acuerdo a la Ley del Amor, ¿cómo podría yo confiar en otra cosa?

Para recibir Luz voy directamente a la Fuente de la Luz, no a alguno de los reflejos. También hago posible que más Luz llegue a mí, viviendo de acuerdo con la más elevada luz que tenga. No es posible confundir la Luz que viene de la Fuente, pues llega con comprensión completa, de modo que se puede explicar y comentar.

El juzgar a otros de nada te sirve y puede dañarte espiritualmente. Sólo cuando logres inspirar a otros a que se juzguen a sí mismos habrás hecho algo que vale la pena.

Jamás pienses que algún esfuerzo correcto tuyo haya sido inútil. Todo esfuerzo correcto produce buen fruto, sea que palpemos los resultados o no. Sólo concéntrate en pensar, en vivir y en actuar en pro de la paz y en inspirar a otros a hacer lo mismo, dejando los resultados en manos de Dios.

No puedes cambiar a nadie excepto a ti mismo. Después que llegues a ser un ejemplo, puedes inspirar a otros a que se cambien a sí mismos.

En cualquier situación conflictiva debes estar pensando en una solución que sea equitativa para todas las partes y no en una solución que sea ventajosa para ti. Sólo una solución que sea equitativa para todas las partes será viable a largo plazo.

Tus motivaciones deben ser buenas si quieres que tu trabajo tenga un buen efecto.


--------------------------------------------------------------------------------

DE MI CORRESPONDENCIA

P: ¿Trabajas para tu sustento?

R: Trabajo para mi sustento de una manera que no es usual. Doy lo que puedo en pensamientos, palabras y obras a aquellos cuyas vidas llego a tocar, y a la humanidad. En retorno, acepto lo que la gente quiera dar, pero nunca pido. Ellos son bendecidos en lo que dan y yo soy bendecida en lo que doy.

P: ¿Por qué no aceptas dinero?

R: Porque hablo acerca de la verdad espiritual y ésta jamás se ha de vender. Quienes la venden se hacen un daño espiritual. El dinero que llega por correo (sin haberlo pedido), no es para mi propio uso; lo empleo para gastos de imprenta y estampillas. Aquellos que tratan de comprar la verdad espiritual, intentan obtenerla antes de estar preparados. En este universo tan maravillosamente bien ordenado, la verdad les será dada cuando estén preparados.

P: ¿No te sientes sola, desanimada o cansada?

R: No, cuando vives en comunicación constante con Dios, no puedes estar sola. Cuando percibes cómo opera el maravilloso plan de Dios y te das cuenta de que todo buen esfuerzo produce buen fruto, no te puedes desanimar. Cuando has hallado paz interior, estás en contacto con la fuente de energía universal y no te puedes cansar.

P: ¿Qué sentido puede tener la jubilación para una persona?

R: La jubilación debería significar, no un cese de actividades, sino un cambio de actividad con una entrega más completa de tu vida al servicio. Debería ser, por tanto, la época más maravillosa de tu vida...el tiempo cuando estás feliz y útilmente ocupado.

P: ¿Cómo puedo sentirme cerca de Dios?

R: Dios es amor, y cada vez que sales al encuentro de otro con un gesto de amor, estás expresando a Dios. Dios es Verdad, y cada vez que buscas la verdad, estás buscando a Dios. Dios es Belleza, y cada vez que palpas la belleza de una flor o de un ocaso de sol, estás palpando a Dios. Dios es la Inteligencia que todo lo crea, todo lo sustenta, todo lo integra y todo lo vivifica. Sí, Dios es la Esencia de todo. Así pues, tú estás en Dios y Dios está en ti...no podrías estar donde El no está. Penetrarlo todo es la ley de Dios: ley física y ley espiritual. Las desobedeces, y sientes infelicidad...te sientes separado de Dios. Obedécela y sientes armonía...te sientes cerca de Dios.

P: ¿Cuáles son las cosas buenas y cómo puedo llenar mi vida de ellas?

R: Las "cosas buenas" son de beneficio para ti y para otros. Puedes inspirarte en algo fuera de ti; pero en última instancia, debes saber desde dentro de ti de cuáles cosas buenas quieres llenar tu vida. A tal fin puedes elaborar un programa de lo que piensas ha de ser una vida recta, y vivir de acuerdo a ese programa. Puede incluir algo beneficioso para el cuerpo, como caminar, hacer ejercicio, o algo estimulante al intelecto, como lecturas instructivas; y algo reconfortante para las emociones, como buena música. Pero por sobre todo debe incluir servicio a otros, si ha de ser espiritualmente beneficioso para ti.

P: Cuando confronto algún problema, ¿puedo hacer intelectualmente algo al respecto?

R: Si es un problema de salud, pregúntate: "¿he abusado de mi cuerpo?" Si es un problema psicológico, pregúntate: "¿he sentido tanto amor como Dios lo quiere de mí?" Si es un problema financiero, pregúntate: "¿he vivido de acuerdo a mis medios?" Lo que tú haces en el presente crea tu futuro; así usa el presente para crear un futuro maravilloso. Constantemente, a través del pensamiento, estás creando tus condiciones interiores y ayudando a crear las condiciones a tu alrededor. Así, mantén tus pensamientos del lado positivo; piensa en lo mejor que pudiera suceder; piensa en las cosas buenas que quieres que sucedan...¡Piensa en Dios!

P: ¿Cómo puedo realmente comenzar a vivir la vida?

R: Comencé a vivir realmente la vida cuando empecé a observar cada situación y pensar cómo podía prestar servicio en esa situación. Aprendí que no debía tratar de imponer mi ayuda, sino sólo tener esa disposición. Frecuentemente podía dar una ayuda, o tal vez una sonrisa amable o una palabra de ánimo. Aprendí que es a través del dar que recibimos las cosas realmente valiosas de la vida.

P: ¿Cómo puede un ama de casa y madre de familia común hallar eso que tú pareces poseer?

R: Quien está en el marco familiar (como la mayoría de las personas), encuentra la paz interior del mismo modo que yo la encontré. Obedece las leyes de Dios, que son las mismas para todos nosotros; no sólo las leyes físicas, sino también las leyes espirituales que gobiernan la conducta humana. Podrías comenzar viviendo todas las cosas buenas en que crees, como lo hice yo. Busca y ubícate en tu puesto especial en el plan divino, el cual es único para cada alma humana. Podrías intentarlo buscando en silencio receptivo, como yo lo hice. El estar en el marco de una familia no es obstáculo al crecimiento espiritual, y en algunos respectos es ventajoso. Crecemos por medio de la resolución de problemas, y el marco familiar provee múltiples problemas a través de los cuales crecer. Cuando entramos en el marco familiar, tenemos nuestra primera salida de un yo centrado en sí mismo hacia un yo centrado en la familia. El amor puro es una disposición a dar sin estar pensando en recibir nada a cambio, y el marco familiar provee la primera experiencia de amor puro: el amor de un padre o madre por su bebé.

P: ¿Habrá siempre dolor en el camino a ser bella?

R: Habrá dolor en tu crecimiento espiritual hasta que quieras hacer la voluntad de Dios y no necesites más ser presionada a ello. Cuando estás en desarmonía con la voluntad de Dios, surgen los problemas — su propósito es impulsarte hacia la armonía. Si voluntariamente hicieras la voluntad de Dios, podrías evitarlos.

P: ¿Llegaré algún día al estado de sentirme en reposo, sin tener más necesidad de cambiar?

R: Cuando has hallado la paz interior se acaba la necesidad de cambiar; eres feliz de ser, lo cual presupone el seguir tu guía divina. Sin embargo sigues creciendo, pero armoniosamente.

P: ¿Qué es una persona verdaderamente religiosa?

R: Yo diría que una persona verdaderamente religiosa tiene actitudes religiosas: una actitud de amor hacia sus congéneres humanos; una actitud de obediencia hacia Dios, hacia las leyes de Dios y hacia la orientación de Dios; y una actitud religiosa hacia sí mismo, consciente de ser más que su simple naturaleza egocéntrica, más que el cuerpo, y de que la vida es algo más que la vida terrena.

P: ¿Cómo se vence el miedo?

R: Yo diría que las actitudes religiosas vencen el miedo. Si tienes una actitud de amor hacia tus congéneres humanos, no les temerás: "el amor perfecto desaloja el miedo". Una actitud de obediencia hacia Dios te llevará a percatarte constantemente de la presencia de Dios, y entonces el miedo desaparece. Cuando comprendes que tu cuerpo es sólo un ropaje que puede ser destruido; que tú eres la realidad que activa al cuerpo y que no puede ser destruida, ¿cómo puedes tener miedo?


--------------------------------------------------------------------------------

LOS PROGRESOS DE PEREGRINA DE PAZ
EXTRACTOS de su BOLETIN DE NOTICIAS

CUATRO CARTAS: Un día, mientras respondía mi correspondencia, una mujer me dijo: "¿Qué puede hacer la gente en pro de la paz?" Respondí: "Veamos lo que dicen estas cartas". La primera decía: "Soy madre de familia; vivo en una granja. Después que hablé contigo me di cuenta de que debería estar haciendo algo en pro de la paz, especialmente ya que estoy criando cuatro hijos. Ahora escribo una carta cada día a alguien en nuestro gobierno o en las Naciones Unidas, que haya hecho algo en pro de la paz, felicitándole por ello, para darle apoyo moral". La siguiente decía: "La paz mundial me parecía demasiado grande para mí; pero después de hablar contigo me he afiliado al Consejo de Relaciones Humanas de mi pueblo y estoy trabajando por la paz entre los grupos". La tercera decía: "Después de hablar contigo he resuelto una situación hostil entre mi cuñada y yo". La última decía: "Después que hablé contigo he dejado de fumar". Cuando haces algo en pro de la paz mundial, o de la paz entre grupos, o paz entre las personas, o por tu propia paz interior, mejoras el panorama total de la paz. Cada vez que inyectas armonía a cualquier situación carente de paz, contribuyes a la causa de la paz.

LOS BIENES MÁS VALIOSOS: Después de una maravillosa estadía en un lugar despoblado, otra vez camino por las calles de una ciudad que fue mi hogar por cierto tiempo. Es la una de la tarde. Cientos de seres humanos bien vestidos, con caras escuálidas o pintadas, se mueven presurosos en filas bastante ordenadas desde y hacia sus sitios de trabajo. Camino entre ellos con mi camisa descolorida y mis bien gastados pantalones. Las suelas de goma de mis suaves zapatos de lona se mueven silenciosamente entre el repique de elegantes zapatos apretados de tacos altos. En las secciones más pobres se me tolera. En las secciones más ricas, algunas miradas parecen algo asombradas, otras son de desprecio. A ambos lados de nosotros, mientras caminamos, están exhibidas las cosas que podemos comprar si estamos dispuestos a permanecer ordenadamente en las filas, día tras día, año tras año. Algunas cosas son más o menos útiles, otras son simplemente basura -- algunas pueden pasar por bellas, otras son grotescamente feas. Miles de cosas están exhibidas; sin embargo, están ausentes los bienes más valiosos. La libertad no está en exhibición, ni la salud, ni la felicidad, ni la tranquilidad. Para adquirir estas cosas, amigos míos, quizás también ustedes deban escapar de las ordenadas filas y correr el riesgo de ser mirados con desprecio.

NEGATIVO contra POSITIVO: He escogido el enfoque positivo -- en vez de poner énfasis en las cosas malas en contra de las cuales estoy, pongo énfasis en las cosas buenas por las que abogo. Aquellos que escogen el enfoque negativo moran en lo que es malo, se valen del juicio y la crítica, y algunas veces hasta de insultos personales. Naturalmente, el enfoque negativo tiene un efecto perjudicial en quien lo usa, mientras el enfoque positivo produce un buen efecto. Cuando se ataca el mal, éste se moviliza, aunque antes haya sido débil y desorganizado, y por lo tanto el ataque le da validez y fuerza. Cuando no hay ataque, sino que por el contrario se ejercen buenas influencias en la situación, no sólo tiende a desaparecer el mal, sino que el que hace mal tiende a ser transformado. El enfoque positivo inspira; el enfoque negativo causa ira. Cuando haces enojar a las personas, éstas actúan de acuerdo a sus más bajos instintos, muchas veces con violencia e irracionalmente. Cuando inspiras a las personas, éstas actúan de acuerdo a sus sentimientos más elevados, sensata y racionalmente. La ira es transitoria, mientras que la inspiración a veces tiene un efecto de por vida.

TRABAJANDO POR LA PAZ: Unas pocas personas realmente dedicadas pueden contrarrestar los efectos dañinos de masas de gente inarmoniosa. Así nosotros, los que trabajamos por la paz, no debemos desfallecer. Debemos continuar orando por la paz y actuando en pro de la paz de cualquier manera que podamos. Debemos continuar hablando en pro de la paz y viviendo en el camino de la paz. Para inspirar a otros, debemos seguir pensando en la paz con la certeza de que sí es posible. Aquello que habitualmente enfatizamos, ayudamos a que se manifieste. Una persona insignificante que da todo su tiempo a la causa de la paz, hace noticia. Muchas personas dando parte de su tiempo, pueden hacer historia.

BIENAVENTURADOS sean quienes dan sin esperar siquiera las gracias, porque ellos serán premiados abundantemente.

BIENAVENTURADOS sean quienes traducen a la acción toda cosa buena en que creen, porque verdades aún superiores les serán reveladas.

BIENAVENTURADOS enaventurados sean quienes hacen la voluntad de Dios y no piden ver los resultados, porque grande será su recompensa.

BIENAVENTURADOS sean quienes aman y confían en sus congéneres humanos, porque ellos alcanzarán el fondo bueno de esas personas y recibirán de ellos una respuesta amorosa.

BIENAVENTURADOS sean quienes han visto la realidad, porque ellos saben que no es el traje de arcilla, sino eso que lo activa, lo real e indestructible.

BIENAVENTURADOS sean quienes ven esa transición que llamamos muerte como una liberación de las limitaciones de esta vida terrenal, porque ellos se regocijarán en unión de sus seres queridos que han hecho la gloriosa transición.

BIENAVENTURADOS sean quienes después de haber dedicado sus vidas, derivando de ello bendición, tienen el valor y la fe para sobreponerse a las dificultades del camino a recorrer, porque ellos recibirán una segunda bendición.

BIENAVENTURADOS sean quienes caminan hacia el sendero espiritual sin el motivo egoísta de buscar paz interior, porque ellos habrán de hallarla.

BIENAVENTURADOS sean quienes en vez de embestir contra las puertas del reino de los cielos se dirigen a ellas humildemente, con amor y purificados, porque por entre esas puertas pasarán.

PUEDES CONOCER A DIOS: Existe un poder más grande que nosotros, que se manifiesta dentro de nosotros al igual que en todas partes del universo. A esto llamo yo Dios. ¿Sabes lo que es conocer a Dios, tener la guía constante de Dios, percatarse constantemente de la presencia de Dios? Conocer a Dios es reflejar amor hacia todas las personas y todo lo creado. Conocer a Dios es sentir paz dentro de ti; una calma, una serenidad, una impasibilidad que te hace capaz de enfrentar cualquier situación. Conocer a Dios es estar tan lleno de gozo, que éste rebosa y va a derramar bendición por el mundo. Tengo un solo deseo ahora: hacer lo que es la voluntad de Dios para mí. No hay conflicto. Cuando Dios me guía a caminar en peregrinación, lo hago alegremente. Cuando Dios me guía a hacer otras cosas, las hago igualmente jubilosa. Si lo que hago me ocasiona críticas, las acepto con la cabeza erguida. Si lo que hago me trae alabanzas, inmediatamente se las paso a Dios, porque sólo soy el pequeño instrumento a través del cual Dios hace la obra. Cuando Dios me guía a hacer algo, se me da fuerza, se me dan las cosas que necesito, se me muestra el camino, se me dan las palabras que decir. Que la senda sea fácil o difícil, igualmente camino a la luz del amor, de la paz y la alegría de Dios, y me vuelvo a Dios con salmos de agradecimiento y alabanza. Esto es conocer a Dios. Y conocer a Dios no está reservado a los grandes; es para la gente pequeña como tú y yo. Dios está siempre en busca de ti, de cada uno de ustedes. Puedes encontrar a Dios si sólo le buscas -- a través de la obediencia a sus leyes divinas, amando a la gente, renunciando a afirmar tu propia voluntad, a tus apegos, a los sentimientos y pensamientos negativos. Y cuando encuentres a Dios, será en la quietud. A Dios lo encontrarás dentro de ti.

ACERA DELTEMOR: No hay un obstáculo más grande a la paz mundial o a la paz interior que el temor. Cuando tememos algo, tendemos a desarrollar un odio irracional hacia eso, así es que terminamos odiando y temiendo a la vez. Esto no sólo nos causa daño psicológicamente y agrava la tensión mundial, sino que a través de tal concentración negativa tendemos a atraer las cosas que tememos. Si no tememos nada e irradiamos amor, podemos confiar que llegarán cosas buenas. ¡Cuánto necesita este mundo el mensaje y el ejemplo del amor y la fe!

LA LIBERTAD QUE HAY EN LA SIMPlICIDAD: Algunos parecen pensar que mi vida consagrada a la simplicidad y al servicio es austera y sin alegría. Pero ellos no conocen la libertad que hay en la simplicidad. Sé suficiente sobre comida para alimentar mi cuerpo apropiadamente, y tengo excelente salud. Disfruto la comida, pero yo como para vivir, no vivo para comer; y sé cuándo parar de comer; no estoy esclavizada por la comida. Mis ropas son muy cómodas y también muy prácticas. Mis zapatos, por ejemplo, tienen coberturas de tela suave y suelas suaves de goma que me hacen sentir libre como si estuviera caminando descalza. No estoy esclavizada por la moda, no soy una esclava de la comodidad. Por ejemplo, puedo dormir igualmente bien en una cama suave o en el pasto al lado del camino. No estoy recargada por posesiones innecesarias o actividades inútiles. Mi vida es plena y buena, pero no sobrecargada y hago mi trabajo fácil y alegremente. Siento belleza a mi alrededor. Y veo belleza en todos los que encuentro, porque veo a Dios en todo. Reconozco las leyes que gobiernan este universo y encuentro armonía en el hecho de obedecerlas con gozo. Reconozco mi labor en el Esquema de la Vida y encuentro armonía en el vivirlo alegre y jubilosamente. Me doy cuenta de mi unidad con toda la humanidad y mi unidad con Dios. Mi felicidad rebosa amando y dando a todos y a todo.

ACERCA DE LA GENTE DE NUESTRO TIEMPO: Para ayudar la llegada de la era dorada, es preciso que veamos el fondo bueno de la gente, hemos de saber que está ahí, no importa cuán profundamente se halle oculto. Sí, hay apatía y hay egoísmo, pero también el bien está ahí. No es a través del juicio que se alcanza ese bien, sino a través del amor y la fe. El amor puede salvar al mundo de la destrucción nuclear. Ama a Dios, vuélvete a Dios con receptividad y deseo de responderle. Ama a tus congéneres humanos, vuélvete a ellos amigable y generosamente. ¡Hazte digno de ser llamado hijo de Dios viviendo el Camino del Amor!

EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL es un proceso, al igual que el crecimiento físico o el crecimiento mental. Niños de cinco años no esperan ser tan altos como sus papás para el próximo cumpleaños; un niño de primer grado no espera graduarse para entrar a la universidad al final del período escolar; el discípulo que busca la verdad no debe esperar alcanzar la paz interior al día siguiente.

FÓRMULAS MÁGICAS: Existe una fórmula mágica para resolver conflictos, y es ésta: ten como tu objetivo la solución del conflicto, no el sacar ventaja. Existe una fórmula mágica para evitar conflictos, y es ésta: cuídate de no ofender, no de que te ofendan a ti.

ACERCA DE LA INMADUREZ: De inmadurez es que la gente sufre realmente; entre gente madura, la guerra no sería un problema, sería imposible. En su inmadurez la gente desea al mismo tiempo la paz y las cosas que causan la guerra. Sin embargo, la gente puede madurar, al igual que los niños crecen. Sí, nuestras instituciones y nuestros dirigentes reflejan nuestra inmadurez; pero en la medida en que maduremos, eligiremos mejores dirigentes y estableceremos mejores instituciones. Siempre se vuelve a lo mismo que tantos de nosotros deseamos evitar: ¡trabajar en mejorarnos a nosotros mismos!

MI MENSAJE: Mis amigos, la situación mundial es grave. La humanidad, con pasos temerosos y temblorosos, camina por el filo de una navaja entre el caos total y una era dorada, mientras que poderosas fuerzas empujan hacia el caos. A menos que nosotros, la gente del mundo, despertemos de nuestro letargo y maniobremos firme y rápidamente afuera del caos, todo lo que apreciamos será destruído en el holocausto que va a descender.

Este es el camino de la paz:Vence al mal con el bien, a la falsedad con la verdad y al odio con el amor.

La regla de oro (haz con otros lo que quisieras que hagan contigo) se aplicaría igualmente bien aquí. Por favor, no digas a la ligera que éstos son sólo conceptos religiosos y no prácticos. Estas son leyes que gobiernan la conducta humana, leyes que se aplican tan rígidamente como la ley de la gravedad. Cuando desatendemos estas leyes en cualquier camino de la vida, resulta el caos. Por la obediencia a dichas leyes, este mundo temeroso y cansado de las guerras podría entrar en un período de paz y riqueza de vida sobrepasando nuestros sueños más queridos.

ACTIVIDAD POR LA PAZ DESDE LAS BASES: Tú puedes iniciar una asociación comunitaria por la Paz con un grupo que ore por la paz, buscando el camino de la paz. En algunos lugares, mis escritos han sido usados, porque enfocan la paz desde un punto de vista espiritual. Lean un párrafo, reflexionen sobre él en silencio receptivo; luego platiquen sobre él. Cualquiera que pueda entender y sentir las verdades espirituales contenidas en estos escritos, está listo espiritualmente para trabajar por la paz.

Luego seguiría un Grupo de Estudios por la Paz. Necesitamos formarnos un cuadro claro de la actual situación mundial y de lo que se requerirá para convertirla en una situación mundial pacífica. Ciertamente todas las guerras actuales deben cesar. Obviamente, necesitamos conseguir un modo de deponer juntos las armas. Tenemos que establecer mecanismos para evitar la violencia física en un mundo donde la violencia psicológica todavía persiste. Todas las naciones necesitan ceder a las Naciones Unidas un "derecho"! el derecho a hacer la guerra.

Nosotros, la gente del mundo, necesitamos aprender a poner el bienestar de toda la familia humana por encima del bienestar de cualquier grupo. El hambre y el sufrimiento necesitan ser aliviados, como también el miedo y el odio. Hay algunos problemas nacionales que inciden sobre la paz. Se necesita trabajar en relación con la paz entre los grupos. Nuestro problema nacional número uno es el ajuste de la economía a una situación de paz. Necesitamos un Ministerio de Paz en nuestro gobierno que lleve a cabo una investigación extensiva en cuanto a las vías pacíficas de resolver conflictos. Luego podremos pedir a otros países que creen ministerios similares.

Una Vez que tengan bien claro los problemas mundiales y los pasos hacia su solución, ustedes estarán listos para convertirse en un Grupo de Acción por la Paz. Pueden llegar a ser gradualmente un Grupo de Acción por la Paz -- actuando sobre cualquier problema que hayan comprendido bien. La acción por la paz debe siempre tomar la forma de vivir el camino de la paz. También puede incluir escribir cartas -- para felicitar a quienes han hecho algo en beneficio de la paz, a autoridades en relación con una legislación en pro de la paz, a comentaristas que publican sobre temas de la paz, a amigos comentándoles acerca de lo que ustedes han aprendido sobre la paz. Puede tomar las más variadas formas: reuniones de discusión pública sobre temas de paz, oradores que discurran sobre temas de paz, divulgación de literatura sobre la paz, conversaciones con la gente acerca de la paz, una Semana de la Paz, una Feria de la Paz, una Caminata por la Paz, o un Desfile de la Paz. Puede tomar la forma de votar por aquellos que están comprometidos en el camino de la paz.

Trabajar por la paz desde las bases es de vital importancia. En esta época de crisis, debería haber una Asociación Comunitaria por la Paz en cada poblado. Tal grupo puede comenzar con unas pocas personas interesadas. ¡Puede comenzar contigo!

Presentado por:

FRIENDS OF PEACE PILGRIM
(Amigos de Peregrina de Paz)