Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa.
El Talmud La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.
Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz.
No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón.
Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz.
No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.
En asuntos internacionales, la paz es un período de trampas entre dos luchas.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
viernes, 15 de enero de 2010
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